Miembros de la FIDH de todo el mundo participan en el 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte

20/06/2016
Comunicado
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Oslo, París, 20 de junio de 2016.- La FIDH y catorce de sus organizaciones miembros de Argelia, Belarús, Botswana, Indonesia, Irán, Japón, Mauritania, Marruecos, Senegal, Tailandia, Túnez, Vietnam y Uganda participarán en el 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte que se celebrará en Oslo del 21 al 23 de junio de 2016. La delegación de la FIDH también incluye Lubov Kovaleva, la madre de un joven ejecutado en Belarús.

El Congreso Mundial contra la Pena de Muerte (EN) se organiza cada tres años por la organización Ensemble Contre la Peine de Mort (Juntos contra la Pena de Muerte – ECPM), en colaboración con la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte (CMPM) (EN). La FIDH es miembro del comité directivo de la CMPM desde su creación en 2002.

Este evento, que reúne a actores políticos, expertos legales y representantes de la sociedad civil de todo el mundo con el objetivo de debatir y elaborar estrategias nacionales e internacionales para la abolición universal de la pena de muerte, ha contribuido a reforzar considerablemente el movimiento abolicionista mundial.

En línea con su constante labor contra la aplicación de la pena de muerte en cualquier circunstancia, la FIDH a contribuido a la organización del 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, y llama a que se tomen medidas firmes y coordinadas contra la pena de muerte.

"Con motivo del 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, la FIDH y sus organizaciones miembros reiteran su llamamiento para la abolición universal de esta práctica inhumana, de acuerdo a lo establecido por las normas internacionales de derechos humanos. El Congreso Mundial debería lanzar un mensaje claro: que la abolición universal de la pena de muerte es fundamental para que prevalezca la justicia en el mundo,"

declaró Karim Lahidji, presidente de la FIDH.

La FIDH trabaja activamente en favor de la abolición de la pena de muerte a través de misiones de investigación, incidencia política, capacitación de defensoras y defensores y publicación de informes. En octubre de 2015, la FIDH publicó un estudio sobre la utilización de la pena de muerte para crímenes relacionados con el narcotráfico en Asia y está igualmente comprometida de forma activa en un programa para la aprobación del Protocolo sobre la abolición de la pena de muerte de la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos. [1] Con motivo del 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, la FIDH y su organización miembro en Belarús, VIASNA, presentarán su informe recientemente publicado en Inglés titulado «La pena de muerte en Belarús », un libro sobre la pena de muerte en el último país retencionista en Europa. En él se describe la historia de la pena de muerte en Belarús y la forma en que se aplica sin informar a las familias de las personas a ser ejecutadas, y comparte las perspectivas conmovedoras de madres de personas ejecutadas, como Lubov Kovaleva, que asiste al Congreso para compartir la historia de su lucha por la justicia.

En el 6º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, la FIDH estará representada por Florence Bellivier (vicesecretaria general de la FIDH sobre la pena de muerte), Mabassa Fall (representante de la FIDH ante la Unión Africana) y por un total de veintitres representantes de catorce organizaciones miembros y de su Secretariado Internacional.

Los representantes de la FIDH han sido invitados en calidad de expertos en la aplicación de la pena de muerte en Asia y Belarús, en su utilización en el marco de la lucha contra el terrorismo en la región de Oriente Próximo y norte de África, y en el refuerzo de los mecanismos contra la pena de muerte en África.

Al día de hoy, 140 Estados de todo el mundo son abolicionistas en la ley o en la práctica, frente a tan solo dieciséis países en 1977. La tendencia global es claramente hacia la abolición, con la República del Congo, Fiji, Madagascar, Mongolia y Suriname como últimos países en abolir formalmente la pena de muerte en su legislación. Además, un número récord de 117 países votaron a favor de la última resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una moratoria de las ejecuciones en diciembre de 2014. Sin embargo, en 2015 también fue récord la cifra de 1998 personas condenadas a muerte en 61 países y, según las informaciones disponibles, por lo menos 1684 prisioneros fueron ejecutados en 25 países.

La pena capital prevalece en Asia y en Oriente Próximo, con Pakistán, Arabia Saudí e Irán como responsables del 89% de las ejecuciones registradas en 2015. Este cálculo no incluye a China, país en el que las estadísticas oficiales sobre el uso de la pena de muerte son consideradas secreto de Estado, pero donde se cree que tiene lugar el mayor número de ejecuciones cada año de cualquier país del mundo. China, Irán, Irak, Arabia Saudita y los EE.UU. son los cinco mayores ejecutores en el mundo. Además, en los últimos años muchos países han aprobado leyes antiterroristas que han ampliado la lista de delitos que pueden castigarse con la muerte. Recientemente, el nuevo presidente electo de Filipinas anunció su intención de volver a instaurar la pena de muerte, 29 años después de que su abolición fuera formalmente adoptada e incorporada a la constitución del país. Además, después de varios años sin aplicar la pena de muerte, Pakistán, Jordania y Chad han retomado las ejecuciones en nombre de la llamada lucha contra el terrorismo.

Esta preocupante evolución muestra hasta qué punto son importantes eventos como el 6º Congreso Mundial y el Día Mundial contra la Pena de Muerte (que se celebra cada año el 10 de octubre) en la lucha por una justicia equitativa.

Más información sobre el 6.º Congreso Mundial contra la Pena de Muerte (EN)

Evento Paralelo sobre la Pena de Muerte en Belarús

(EN)

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