Periodistas exigen la verdad sobre los graves excesos contra los medios de comunicación bajo el régimen de Ben Ali

27/07/2016
Petición
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Denunciamos los intentos de la clase política y de los medios de comunicación por restablecer uno de los principales símbolos del antiguo régimen, Abdelwahab Abdallah, que a raíz del denominado Proyecto de "Reconciliación Integral", volvió a aparecer en el mismo palacio presidencial de Cartago, la simbólica sede del Gobierno.

Como ministro de información bajo el régimen de Bourguiba y como asesor político y de comunicación de Ben Ali durante más de dos décadas, Abdelwahab Abdallah impuso su todopoderosa sombra a los medios de comunicación. Como dueño absoluto de la desinformación y la propaganda, artífice de la estrategia de desintegración de la profesión periodística, desempeñó un activo papel en el encorsetamiento de la profesión y de la ética del periodismo y en el ataque contra el periodismo más independientes.

Abdallah confiscó el derecho inalienable del pueblo de Túnez a la información. Su papel en el establecimiento y la gestión de la Agencia Tunecina de Comunicación Exterior (ATCE), piedra angular de la política del Gobierno, fundamentada en la propaganda, la inteligencia, la corrupción y la mentira, aún no se ha hecho público.

Cinco años y medio después de la Revolución, diversos análisis identifican la difícil situación y el control de los medios de comunicación bajo los regímenes de Bourguiba y Ben Ali, que no han logrado desmantelar el sistema que silencia el periodismo independiente desde hace décadas.

Hoy en día, los partidarios de este sistema, basado en la desinformación y la corrupción, se están posicionando alegremente en los medios de comunicación, beneficiándose de su posición para promocionar discretamente a Ben Ali. Otras personas, bien posicionadas en el ámbito de las decisiones políticas, se autoproclamaron acreditados expertos en la reforma de los "medios democráticos".

La libertad de prensa se ve amenazada por el favoritismo, la mediocridad, la falta de profesionalidad, la interferencia entre el dinero sucio y los medios de comunicación y entre los medios de comunicación y los grupos de presión políticos y económicos, el mismo círculo de personas que solía constituir la base del "Sistema de Abdallah Abdelwahab".

Sin embargo, la reforma de los medios de comunicación, exigida desde el 14 de enero de 2011 e ignorada aún por los principales responsables, exige inevitablemente que los responsables de la persecución de las y los periodistas deban rendir cuentas. De hecho, el proceso de transición, nexo entre dos épocas, puede desviarse de su curso y dar paso a un régimen autocrático o incluso a una dictadura.

En la vísperas del Día de la República, creemos que es nuestro derecho, como ciudadanas y ciudadanos libres, llevar ante la justicia a quienes cometieron delitos de desinformación, así como exigir el desmantelamiento de su sistema.

Como ciudadanas y ciudadanos responsables, consideramos que es nuestro deber tomar medidas hasta que se revele y se establezca la verdad sobre los graves excesos cometidos durante un pasado con el que se nos pide "reconciliarnos".

Nos comprometemos a luchar para impedir la restauración del régimen autocrático a través de los medios de comunicación, así como a defender la libertad de prensa y el derecho de la ciudadanía tunecina a la información, que constituye uno de los fundamentos de una República democrática y ciudadana.

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