Rusia:la nueva legislación sobre los “agentes extranjeros” socavará aún más las libertades civiles

07/01/2021
Declaración
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El 30 diciembre, el presidente ruso Vladimir Putin ratificó una serie de leyes que permitirán etiquetar a las personas como “agentes extranjeros” si se dedican a la política –en el sentido amplio de la palabra— en Rusia y reciben financiación del extranjero. La FIDH y sus organizaciones miembros ADC Memorial y Citizens’ Watch advierten de que las nuevas enmiendas hacen imposible cualquier participación cívica independiente en Rusia.

Esta nueva legislación permite etiquetar a las personas y organizaciones sin personalidad jurídica (grupos de activistas, por ejemplo) como “agentes extranjeros” si se dedican a la política en Rusia y reciben financiación de otros países. Entre las personas vulnerables a las que afecta esta etiqueta difamatoria están las personas defensoras de los derechos humanos y periodistas. En el marco de esta ley, el término “actividad política” se interpreta de manera muy amplia, ya que esta definición incluiría desde imprimir folletos contra vertidos ilegales a expresar una opinión sobre las autoridades en las redes sociales. Si una persona que participa en una actividad de ese tipo trabaja para una empresa extranjera o recibe una transferencia de dinero por Navidad de parte de un familiar que vive en otro país, también quedaría comprendido en el ámbito de aplicación de la nueva ley.
En virtud de la nueva legislación –la más reciente de una serie de leyes cada vez más restrictivas contra los “agentes extranjeros”– las personas que participen en política y reciban financiación del extranjero deberán solicitar previamente el estatuto de “agente extranjero” ante el Ministerio de Justicia ruso e informar periódicamente de sus actividades. En caso de incumplimiento, se les impondrán multas y penas de prisión de hasta cinco años.

“Las leyes aprobadas el mes pasado establecen un control sobre cualquier iniciativa civil y permiten etiquetar como “agente extranjero” a cualquier persona que participe en ella y reciba dinero o ayuda de cualquier tipo desde el extranjero. La nueva legislación socava la independencia de la sociedad civil, puesto que la difusión de información y la cooperación internacional solo se permiten en la medida en que las autoridades puedan controlarlas.”

Stefania Kulaeva, presidenta de ADC Memorial, organización miembro de la FIDH.

Las leyes y enmiendas ratificadas a finales de 2020 son las más recientes de una serie de textos legislativos sobre los llamados “agentes extranjeros”, que se remontan a 2012. Una ley aprobada en diciembre de 2019 estipula que cualquier persona que reciba financiación extranjera y difunda o cree publicaciones para un medio podrá ser clasificada como un “agente extranjero” de comunicación. Esta ley no solo afecta a periodistas, sino también a quienes comparten publicaciones en las redes sociales o citan a un/a periodista. Por primera vez, el 28 de diciembre de 2020, cinco personas fueron etiquetadas como “agentes extranjeros” en virtud de esta ley, entre ellas el defensor de derechos humanos Lev Ponomarev, la activista Darya Apakhonchich, la periodista Lyudmila Savitskaya, el periodista Sergei Markelov de Radio Free Europe/Radio Liberty y Denis Kamalyagin, redactor jefe del periódico Pskov Gubernia. La FIDH y sus dos organizaciones miembros están profundamente preocupadas por esta primera –y arbitraria— aplicación de la ley contra las personas defensoras de los derechos humanos y activistas, así como contra los medios de comunicación independientes.

La Duma Estatal de Rusia está estudiando otros proyectos de ley que restringen aún más los derechos civiles. Uno de ellos, en caso de que se apruebe, obligaría a las organizaciones reconocidas como agentes extranjeros a solicitar una autorización al Ministerio de Justicia para las actividades previstas. En caso de incumplimiento, el Ministerio podría presentar una demanda judicial solicitando la disolución de la organización.

La FIDH, ADC Memorial y Citizens’ Watch lamentan profundamente la aprobación del nuevo conjunto de leyes sobre “agentes extranjeros” que marcan una nueva ola de represión en Rusia. Nuestras organizaciones advierten de que esta nueva legislación se aplicará arbitrariamente contra las personas rusas más activas y comprometidas, contra quienes no están de acuerdo con el Gobierno, critican la corrupción y organizan concentraciones a favor del medio ambiente. La FIDH, ADC Memorial y Citizens’ Watch instan a la comunidad internacional a que condene de manera firme e inequívoca la creciente represión en Rusia y adopte una postura firme de apoyo a la cada vez más exigua sociedad civil rusa.

Antecedentes
Las ONG fueron el objetivo de la ley de agentes extranjeros, introducida por primera vez en Rusia en 2012, que las obligaba a registrarse como “agentes extranjeros” si aceptaban donaciones u otros bienes de fuentes extranjeras. Más información (en inglés) sobre esta y otras leyes antidemocráticas promulgadas entre 2012 y 2017 aquí: https://www.fidh.org/IMG/pdf/tableau_russie_web_paysage_v2-2.pdf

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