Tailandia: nuevo informe muestra el acoso y la criminalización de las activistas prodemocracia

LAUREN DECICCA / GETTY IMAGES VIA AFP

(Ginebra-París) Las mujeres que desempeñaron un papel clave en la organización y el liderazgo de las protestas pacíficas a favor de la democracia que tuvieron lugar en 2020 en Tailandia se enfrentaron a numerosas violaciones de los derechos humanos, con el único objetivo de deslegitimizar su trabajo y su credibilidad y de disuadirlas de participar en las manifestaciones, según un nuevo informe publicado hoy por el Observatorio para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos (un programa conjunto de la FIDH y la OMCT).

El informe, titulado “Standing tall - Women human rights defenders at the forefront of Thailand’s pro-democracy protests,” [Con la cabeza alta - Las defensoras de los derechos humanos en la vanguardia de las protestas prodemocráticas de Tailandia] se basa en entrevistas realizadas a 22 defensoras de los derechos humanos, tanto jóvenes como adultas, que han promovido y protegido pacíficamente los derechos humanos y las libertades en el marco de las manifestaciones.

Leer el informe en el sitio web de la FIDH o la OMCT.

"Estas valientes activistas en favor de la democracia desempeñaron un papel crucial en la ola de protestas que se produjo en Tailandia en 2020. Debemos reconocer y valorar su positiva contribución al avance de los derechos humanos, y las autoridades tailandesas deberían protegerlas en lugar de atacarlas."

Guissou Jahangiri, vicepresidenta de la FIDH

Las defensoras de los derechos humanos, algunas de ellas menores de 18 años, han sido objeto de ataques sistemáticos tanto por parte de agentes estatales como no estatales debido a su participación en las protestas de todo el país. Las autoridades tailandesas han participado activamente en reiterados ataques contra las defensoras, para los que han recurrido a leyes y decretos represivos que no se ajustan a las normas internacionales. El Observatorio ha documentado el enjuiciamiento de 11 defensoras de los derechos humanos, entre ellas, una menor de edad, por cuestiones relacionadas con su participación en las protestas. Cuatro fueron arrestadas, detenidas y, posteriormente, puestas en libertad. Actualmente, algunas de estas 11 defensoras se enfrentan a 10 o más causas penales.

Las autoridades también sometieron a las defensoras y a sus familias a frecuentes actos de acoso, intimidación y vigilancia, incluso con visitas a su domicilio e instituciones educativas para intimidarlas o recabar información sobre sus actividades. También cometieron otros abusos específicos de género: las defensoras denunciaron ataques por parte de agentes estatales, en su mayoría en forma de agresión y acoso verbal contra ellas simplemente por su género o su expresión de género. A menudo se sumaba a su experiencia de ataques y acoso en línea por parte de agentes no estatales.

Además, han sufrido presión por parte de su entorno personal debido a su activismo, lo que ha afectado de manera desproporcionada a las estudiantes, muchas de las cuales dependen de sus familias. Las activistas también se han enfrentado a obstáculos en el propio movimiento prodemocrático ya que a menudo algunas partes del mismo las ignoraron o excluyeron, tanto a ellas como a sus aportaciones. Los actos de acoso, los ataques y las dificultades a las que se enfrentan las defensoras de los derechos humanos pueden dar lugar a estrés crónico, agotamiento o problemas de autoestima.

"Las mujeres están en el centro del movimiento prodemocrático liderado por la juventud de Tailandia. Su compromiso con el futuro de la democracia tailandesa, la justicia, la igualdad de derechos y la igualdad de género debe considerarse un signo de fortaleza y una promesa para el futuro de la sociedad. Merece reconocimiento y no represión."

Gerald Staberock, Secretario General de la OMCT

El informe formula numerosas recomendaciones dirigidas tanto al Gobierno tailandés como a la comunidad internacional para garantizar la protección de las defensoras de los derechos humanos y el respeto de sus derechos fundamentales con arreglo a las normas internacionales.

El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos (el Observatorio) es un programa creado en 1997 por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y la FIDH y tiene por objetivo intervenir para prevenir o remediar situaciones concretas de represión contra los defensores y defensoras de los derechos humanos. OMCT y FIDH son ambos miembros de ProtectDefenders.eu, el Mecanismo de la Unión Europea para Defensores de Derechos Humanos implementado por sociedad civil internacional.

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