25 años de impunidad y represión desde la masacre de Tiananmen

04/06/2014
Comunicado
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París, 4 de junio de 2014 - Han pasado veinticinco años desde la violenta represión militar contra la protesta estudiantil pacífica de la plaza de Tiananmen, el 4 de junio de 1989, y las víctimas de la masacre y sus familias siguen siendo negados sus derechos a la verdad, justicia y reparación, ya que no se han exigido responsabilidades.

Quienes se atreven hoy a denunciar esta impunidad son también blanco de represalias por parte del Estado y con frecuencia pierden el trabajo, la libertad e incluso la vida.

La militarización de Tíbet por el gobierno chino también muestra que no ha habido ningún cambio fundamental en la forma en que las autoridades responden a las protestas y demandas de reformas pacíficas de los ciudadanos desde 1989, cuando la ley marcial fue impuesta en Lhasa durante más de un año. FIDH y su organización miembro Campaña Internacional para el Tíbet (ICT, por sus siglas en inglés) denuncian la creciente represión que ejerce el Gobierno de China sobre los defensores y defensoras de los derechos humanos.

"En el aniversario de un día tan triste para la historia, lamentablemente observamos que las violaciones de los derechos humanos que llevaron a la gente a congregarse pacíficamente en la plaza de Tiananmen no han dejado de empeorar en los últimos veinticinco años", declaró Karim Lahidji, presidente de la FIDH. " La falta de democracia, los ataques a la libertad de expresión y de asociación, así como la represión de las minorías étnicas y religiosas son todavía una realidad en China y quienes denuncian estos crímenes son objeto de represalias más duras que nunca ".

Hoy en día, China se esfuerza cada vez más por silenciar, mediante la detención criminal y otros medios de control, a cualquier persona que pida abiertamente justicia y democracia.

Únicamente en estos dos últimos meses anteriores al aniversario del 4 de junio, al menos 91 personas, incluidos defensores y defensoras de los derechos humanos, han sido acosadas o han desaparecido. Y sin embargo, quienes reclaman los derechos humanos para todos los ciudadanos y ciudadanas chinas, se niegan a ser silenciados. Activistas y periodistas valientes son encarcelados todos los días por cuestionar al régimen o por arrojar luz sobre la represión, y, sin embargo, siguen haciendo oír su voz. Grupos como “Las Madres de Tiananmen”, continúan exigiendo que se establezcan responsabilidades y que se haga justicia, a pesar de las continuas amenazas y de la persecución a la que les somete el Estado. Con motivo del 25º aniversario de la masacre de Tiananmen, la organización miembro de la FIDH, Derechos Humanos en China (HRIC, por sus siglas en inglés), ha recopilado una serie de vídeos realizados por las Madres de Tiananmen sobre las víctimas de la masacre y la lucha de las familias. Los vídeos están disponibles aquí.

"Nuestras organizaciones se solidarizan con las familias de las víctimas de la represión de Tiananmen, que siguen pidiendo verdad, justicia y reparación, a pesar de este cuarto de siglo de silencio y de represalias por parte del Estado", declaró Rosemarie Trajano, vicepresidenta de la FIDH. " La FIDH continuará promoviendo su causa y la de cada defensor y defensora pacífico encarcelado o silenciado por alzar la voz contra la injusticia ".

Es también la responsabilidad de la comunidad internacional de presionar las autoridades chinas a respetar las normas internacionales de derechos humanos. En respuesta a la violencia del 4 de junio de 1989, la Unión Europea impuso un embargo de armas contra la China, que sigue vigente hoy en día, a pesar de las objeciones del gobierno chino. Es esencial que cualquier debate sobre un posible levantamiento de este embargo es precedido por pasos verificables por el gobierno chino hacia la mejora de los derechos humanos en China y Tíbet. Levantar el embargo sin tales cambios en la política y la práctica china sería deshonrar la memoria de las víctimas de la masacre de Tiananmen y de todos aquellos que siguen sufriendo la represión en China y el Tíbet.

Pedimos a las autoridades chinas que pongan en libertad a todos los prisioneros y prisioneras de conciencia de manera inmediata y que permitan que todos los ciudadanos y ciudadanas chinas y tibetanas puedan disfrutar de la libertad de expresión y de reunión que durante demasiado tiempo se les ha negado.

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