2 años después de la catástrofe del edificio Rana Plaza, las víctimas siguen esperando recibir compensaciones adecuadas

La Catástrofe del edificio Rana Plaza el 24 de abril 2013 es un ejemplo escalofriante de las violaciones de derechos humanos a las que son sometidos los trabajadores al final de las cadenas de suministro globales. Dos años después de la catástrofe del edificio de Rana Plaza, las víctimas de esta tragedia aún esperan compensaciones adecuadas.

El Acuerdo sobre la Seguridad contra Incendios y la Seguridad de los Edificios (disponible en francés), un acuerdo legalmente vinculante creado como resultado de la catástrofe, ha propiciado algunos avances relacionados a la seguridad de los edificios y los derechos laborales. Sin embargo, accidentes de este tipo son todavía un problema recurrente y los sindicatos siguen enfrentado obstáculos importantes para registrarse y poder operar. En particular, el financiamiento de planes de medidas correctoras destinados a mejorar la seguridad de los edificios sigue siendo una cuestión polémica. El Acuerdo representa un cambio de juego en las cadenas de suministro de la industria global de la confección, pero solo lograra su objetivo final de prevenir otra catástrofe como Rana Plaza y crear trabajo sustentable y decente, si las empresas participan plenamente en el fondo de compensación,” declaró la Responsable de Comercio de UNI Global Union, Alke Boessiger.

Hoy, los sobrevivientes del derrumbe de Rana Plaza y las familias de los trabajadores fallecidos siguen esperando ser adecuadamente compensados. El Fondo Fiduciario de Donantes Rana Plaza (disponible en inglés), un fondo de compensación creado en enero 2014 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), necesita otros 6 millones de dolares para poder pagar la compensación adecuada a las 5,000 personas reconocidas como beneficiarios admisibles. Durante estos dos años, la FIDH, Odhikar (organización miembro de la en Bangladesh), y nuestro socio durante mucho tiempo UNI Global Union, hemos estado insistiendo que las empresas multinacionales y las grandes marcas que se aprovisionan en Bangladesh contribuyen al fondo, sin importar si eran clientes de las fábricas de Rana Plaza o no. No deben hacer esperar mas a las víctimas para compensarlas adecuadamente,” declaró Karim Lahijdi, Presidente de la FIDH. En particular, en el marco de su trabajo con el Grupo Carrefour para promover el respeto de los derechos humanos en sus cadenas de suministro, la FIDH ha estado sugiriendo a Carrefour de contribuir al Fondo Fiduciario de Donantes Rana Plaza, así como lo han hecho sus competidores.

Deben realizarse investigaciones imparciales de todos las catástrofes por causas humanas en las fabricas de Bangladesh y las víctimas deberían poder obtener justicia,” declaró Adilur Rahman Khan, Secretario de Odhikar.Para prevenir otras tragedias como la de Rana Plaza, sindicatos independientes deben ser permitidos de organizarse libremente y representar los intereses de los trabajadores. Hoy en día, las actividades de los sindicatos siguen siendo muy restringidas.”

El segundo aniversario de la catástrofe de Rana Plaza es una oportunidad para acordar al mundo que la gran mayoría de violaciones de derechos humanos cometidas por empresas permanecen impunes y las víctimas no obtienen justicia.

Están empezando a dar frutos los esfuerzos realizados para enfrentar esta ausencia de responsabilidad. En Francia y Suiza, se están debatiendo reformas legislativas para establecer la debida diligencia obligatoria en materia de derechos humanos. En Europa, la Coalición Europea para la Justicia Corporativa(ECCJ por sus siglas en inglés), de la cual la FIDH es miembro, llama a la Unión Europea a reformar de manera urgente su marco legislativo para establecer la responsabilidad de empresas en sus cadenas de suministro. En las Naciones Unidas, un grupo de trabajo intergubernamental se reunirá por primera vez en julio 2015 para iniciar el proceso de un tratado internacional para regular las actividades de corporaciones transnacionales y otras empresas. Gobiernos y empresas deben actuar inmediatamente y tomar todas la medidas necesarias en los niveles nacional, regional e internacional.

Contexto
El 24 de abril de 2013, la fábrica “Rana Plaza” en Bangladesh se derrumbaba, causando mas de 1.130 víctimas mortales y unas 2.000 personas heridas. Este edificio albergaba cinco fábricas de confección, proveedores de marcas europeas y americanas.

En mayo 2013, la FIDH y su organización miembro en Bangladesh, Odhikar, presentaron una solicitud al Grupo de Trabajo de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos para investigar las condiciones de trabajo y los derechos laborales de los trabajadores de la confección en Bangladesh.

En un articulo publicado un año después de la catástrofe Rana Plaza, la FIDH denunció la falta de compensación adecuada y lamentó el progreso lento con respeto a la salud y la seguridad de los trabajadores y los derechos laborales.

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