Mario Sandoval acaba de aterrizar en Argentina donde finalmente deberá ser juzgado

17/12/2019
Comunicado
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Después de más de siete años de procedimientos y el agotamiento de todos los recursos posibles, Mario Sandoval fue finalmente extraditado por Francia a Argentina para ser juzgado por el secuestro y desaparición del estudiante Hernán Abriata durante la dictadura. Las ONG firmantes acogen con satisfacción esta decisión por la familia Abriata, que lleva más de 40 años pidiendo justicia.

Mario Sandoval, de 66 años, llegó a Buenos Aires el lunes 16 de diciembre. De acuerdo con el decreto de extradición, Mario Sandoval sólo puede ser procesado por actos cometidos contra Hernán Abriata aunque el juez federal a cargo de la investigación en la Argentina sospecha que ha participado en varios centenares de actos de violación de derechos humanos. Funcionarios consulares franceses pueden visitarlo en su lugar de detención.

Mario Sandoval será juzgado en el marco de la causa de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), este centro de detención clandestino de Buenos Aires, donde se estima desaparecieron 5.000 personas durante la dictadura. Recordemos que en 1983 se creó la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) para recibir las denuncias de los familiares de las víctimas de desapariciones durante la dictadura. Se iniciaron procedimientos de investigación, que finalizaron en 1986 y 1987 con dos leyes de amnistía sancionadas bajo presión militar. Estas leyes fueron anuladas en 2003. Esto ha permitido la reanudación de procedimientos penales anteriores y, en particular, la apertura de nuevos juicios relativos a delitos cometidos en la ESMA. Dado su volumen, el caso ESMA se dividió en varias partes. Ya se han celebrado cuatro juicios que han conducido en la mayoría de los casos a condenas.

El viernes 13 de diciembre, el juez de turno del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), considerando que la extradición no suponía un riesgo para su integridad física, rechazó la solicitud de suspensión presentada tras la decisión del Consejo de Estado. En una sesión pública celebrada el 11 de diciembre, el más alto tribunal administrativo de Francia dictaminó que no era necesario anular el decreto de extradición emitido por el Gobierno francés el 21 de agosto de 2018: Mario Sandoval sólo obtuvo la nacionalidad francesa mucho después de que se cometiera el delito del que se le acusa, este delito no está prescrito, ni es de carácter político y se cumplen los requisitos de un juicio justo.

El 23 de mayo de 2019, el Consejo Constitucional confirmó que los delitos no habían prescrito. El 31 de agosto de 2018, el Primer Ministro francés Édouard Philippe y la Ministra de Justicia Nicole Belloubet firmaron el decreto de extradición. Esta firma se produjo tras la decisión del Tribunal de Casación de 24 de mayo de 2018, que confirmó que el delito de desaparición era "continuo" y que el plazo de prescripción no empezó a correr hasta después del descubrimiento del cuerpo de la víctima. Ya en mayo de 2014, la Corte de Apelaciones de París emitió una primera decisión a favor de la extradición a la Argentina, que fue confirmada por la Corte de Apelaciones de Versalles en octubre de 2017.

Miembro de la Policía Federal Argentina durante la dictadura, Mario Sandoval fue asignado al Departamento de Asuntos Políticos entre 1976 y 1979. Se dice que se especializó en la lucha contra la "subversión" en una unidad llamada "Grupo de Tareas" 3.3.2 de la ESMA. Como tal, puede haber estado involucrado en 602 violaciones de derechos humanos. Sin embargo, el caso Abriata es el único en el que el sistema de justicia argentino tiene cerca de diez deposiciones que lo involucran directamente. Mario Sandoval llegó a Francia en 1985, tras la caída de la junta militar. Obtuvo la nacionalidad francesa en 1997.

Hernán Abriata, un activista juvenil peronista universitario, fue detenido el 30 de octubre de 1976 y desde entonces está desaparecido. La familia Abriata, en particular la madre de Hernán, Beatriz, de 93 años de edad, y su esposa, Mónica Dittmar, quienes fueron testigos impotentes de su secuestro, siguen esperando juicio. "Estos no son acontecimientos pasados para la familia, el dolor sigue presente", recordó la familia en una declaración de octubre de 2019. 43 años después de los hechos y después de muchos procedimientos judiciales, la espera de la verdad y la justicia se experimenta como interminable, pero hoy la familia está agradecida con la justicia francesa.

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