UJAR 2022: La jurisdicción universal y su uso para luchar contra la violencia sexual

Con la evolución de más de 60 casos en 16 jurisdicciones, el año 2021 pone de manifiesto la creciente importancia de la jurisdicción universal en la justicia internacional. La FIDH publica hoy, en colaboración con TRIAL International, Civitas Maxima, el Centre for Justice and Accountability (CJA), el European Centre for Constitutional and Human Rights (ECCHR) y REDRESS, el Informe Anual sobre la Jurisdicción Universal (UJAR) 2022.

Violencia sexual y basada en género

A la vez que celebra el aumento de los casos de jurisdicción universal, el Examen Anual de la Jurisdicción Universal de este año pone de relieve los esfuerzos adicionales necesarios para hacer justicia a las víctimas de la violencia sexual relacionada con los conflictos. La jurisdicción universal, que es una poderosa herramienta para luchar contra la impunidad de los crímenes internacionales, debería ser un procedimiento jurídico eficaz para las víctimas de la violencia sexual. Desgraciadamente, en lo que respecta a dicha violencia, todavía no es así en la práctica. De las 125 acusaciones de crímenes internacionales incluidas en la edición 2021 de este informe, sólo 17 se referían a la violencia sexual y basada en género relacionada con el conflicto. El UJAR 2022 explica por qué y cómo la jurisdicción universal puede convertirse en un instrumento más eficaz para hacer justicia a las víctimas y supervivientes de estos crímenes.

Jurisdicción universal: justicia más allá de las fronteras

El UJAR 2022 documenta los casos presentados en virtud de la jurisdicción universal por crímenes internacionales, incluidos el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad, cuyos procedimientos han sido iniciados por jueces o fiscales de todo el planeta y que han evolucionado en 2021. En total, se presentaron 125 acusaciones penales internacionales en el marco de la jurisdicción universal, entre ellas 34 acusaciones por crímenes de guerra, 66 por crímenes de lesa humanidad y 25 por genocidio. Sólo se presentaron 17 cargos por violencia sexual relacionada con el conflicto.

Tanto si se trata de crímenes cometidos durante el genocidio de Ruanda, como durante la guerra de Siria, o incluso durante la época de Jammeh en Gambia, las autoridades judiciales nacionales, gracias a la jurisdicción universal, disponen de un medio eficaz para garantizar que los acusados se enfrentan a sus actos, y permitir así que se escuchen las voces de las víctimas.

"La jurisdicción universal sigue ganando terreno. Con 17 acusados actualmente en juicio y 15 personas condenadas, la contribución de muchos Estados a la lucha contra la impunidad de los crímenes internacionales también es posible, y de forma cada vez más importante, a través de la inclusión de estos casos en la UJAR 2022"

explica Giulia Soldan, responsable del programa de Investigaciones y Litigios Internacionales de TRIAL International.

La jurisdicción universal: una herramienta olvidada para luchar contra la violencia sexual

Aunque se trata de un principio jurídico ya establecido, con una contribución reconocida a la lucha contra la impunidad, la jurisdicción universal todavía no parece tan eficaz en la práctica en lo que respecta a la persecución de la violencia sexual. Tras siglos de invisibilidad y olvido casi total, los delitos sexuales -como la violación, la esterilización y la desnudez forzadas, la esclavitud sexual- están ahora cada vez más documentados y perseguidos. Por ejemplo, en 2021, varios casos relacionados con la jurisdicción universal incluyeron condenas por delitos sexuales, como se vio en las sentencias contra el coronel sirio Anwar Raslan en Alemania y el caudillo liberiano Alieu Kosiah en Suiza.

A pesar de estos avances, la violencia sexual sigue siendo muy poco investigada y enjuiciada en los casos de jurisdicción universal. Esto puede explicarse por varios factores, entre ellos el hecho de que estos delitos no suelen integrarse en las estrategias de investigación y, cuando se enjuician, a menudo se han calificado como actos de tortura. Sin embargo, esta calificación jurídica de la violencia sexual como actos de tortura no refleja plenamente las implicaciones de este tipo de violencia como arma de guerra y como táctica social profundamente perjudicial que pretende debilitar el tejido social de las comunidades vulnerables. Además, hay que tener en cuenta que los testimonios de las víctimas son fundamentales para el enjuiciamiento de estos delitos. Sin embargo, el riesgo de aumentar el trauma de las víctimas y la estigmatización a la que se exponen al testificar ilustran la necesidad de una formación específica de los profesionales de la justicia para realizar estos interrogatorios.

Sobre la jurisdicción universal

El principio jurídico de la jurisdicción universal se basa en la idea de que los crímenes internacionales son de tal gravedad que constituyen un ataque a todas las personas y que la lucha contra la impunidad de los responsables de estos crímenes no conoce fronteras geográficas. En virtud de este principio, los Estados tienen la posibilidad (y a veces incluso la obligación) de procesar a las personas acusadas de crímenes internacionales que se encuentren en su territorio soberano, independientemente del lugar en el que se hayan cometido los crímenes y de la nacionalidad de los autores y de las víctimas.

Acerca de UJAR 2022

Esta publicación ha contado con el generoso apoyo de la Oak Foundation, la Taiwan Foundation for Democracy, UKaid y la Ciudad de Ginebra. Es una publicación conjunta de la FIDH, TRIAL International, Civitas Maxima, CJA, ECCHR y REDRESS.

Lea el UJAR 2022 aquí debajo (en inglés)

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