22 de mayo de 2026. En el último año hemos asistido a una escalada constante de conflictos armados, retroceso en la democracia, doble rasero, ataques contra los tribunales internacionales y los mecanismos de rendición de cuentas, involución en los avances en materia de justicia transicional y justicia de género, menoscabo de los derechos de las mujeres y las personas LGBTIQ+ y una disminución de los recursos destinados al trabajo en favor de los derechos humanos. De forma general, todos estos hechos suponen una amenaza cada vez más importante para los procesos de rendición de cuentas por violaciones graves de los derechos humanos y para el propio sistema de justicia internacional.
Las personas supervivientes y las organizaciones de la sociedad civil, entre otros, los miembros de la GIAI, han respondido a estas amenazas con determinación y soluciones innovadoras, demostrando que una acción colectiva firme, basada en enfoques centrados en las personas supervivientes, puede contribuir a contrarrestar estas tendencias y promover la justicia.
La movilización de la GIAI contra las sanciones impuestas a la Corte Penal Internacional (CPI) pone de relieve la importancia de las medidas colectivas destinadas a proteger la integridad de la Corte frente a los esfuerzos políticos que pretenden debilitar el acceso de las personas supervivientes a la justicia en todo el mundo. El trabajo para asegurar el acceso de las personas supervivientes a los mecanismos de justicia internacionales y nacionales mediante representación legal, trabajo de documentación, acompañamiento y una incidencia política liderada por estas mismas personas ha puesto asimismo de relieve el importante papel que desempeñan como agentes de cambio. Por otra parte, la GIAI ha llamado asimismo la atención sobre el papel fundamental de la justicia transicional a la hora de abordar las causas profundas de la violencia y las consecuencias a largo plazo de los crímenes atroces, mediante el apoyo a iniciativas de base dirigidas por personas supervivientes para promover la búsqueda de la verdad, la reparación, la preservación de la memoria y las garantías de no repetición.
Dado que quienes cometen este tipo de crímenes cruzan fronteras, ocultan activos y se aprovechan de los mecanismos de protección política, la GIAI ha hecho destacado la necesidad de adaptar las estrategias de rendición de cuentas más allá de los enfoques tradicionales de los tribunales, lo que incluye seguir a las personas sospechosas, impugnar las inmunidades, y promover el [uso de la competencia extraterritorial y universal >https://trialinternational.org/wp-content/uploads/2026/04/UJAR_2026_digital.pdf] para exigir que los y las responsables rindan cuentas. Ante la reducción de la financiación para los derechos humanos, ha demostrado asimismo el modo en que la investigación económica, la recuperación de activos y las sanciones por el incumplimiento de las sanciones pueden servir para apoyar el trabajo en favor de la reparación de las personas supervivientes y las comunidades afectadas. Para que la justicia sea más significativa, accesible y creíble, la GIAI ha promovido normas centradas en las personas supervivientes con el fin de que la interacción con ellas sea ética, sensible al trauma y con perspectiva de género.
Al mismo tiempo, la GIAI ha seguido contribuyendo a la configuración de marcos jurídicos y políticos que hagan posible la rendición de cuentas, desde la labor para reforzar las normas sobre crímenes de lesa humanidad e inmunidades hasta la colaboración con la Unión Europea en materia de derechos de las víctimas, participación y reparación.
En este momento es necesario mostrar valentía política, realizar un esfuerzo sostenido y una colaboración genuina con la sociedad civil, las personas supervivientes y las comunidades afectadas.
La Unión Europea y sus Estados miembros tienen la responsabilidad especial de defender el sistema de justicia internacional al que han contribuido a dar forma y de velar por el estado de derecho, la paz y la dignidad humana. Deben utilizar todas las herramientas a su alcance para apoyar a las personas supervivientes y respaldar el esfuerzo colectivo para garantizar la rendición de cuentas por los crímenes más graves. El compromiso de Europa con la justicia no puede ser selectivo. La credibilidad de la política de la UE en materia de derechos humanos depende de su apoyo coherente e inequívoco a la rendición de cuentas en todo el mundo.
"No queremos preocuparnos por ritos religiosos ni por esqueletos... Lo que realmente queremos es que se rindan cuentas", afirmó la madre de una persona desaparecida de Sri Lanka.
"Cuando los Estados socavan la CPI, debilitan simplemente una institución, sino que perjudican a todas las personas al fragilizar la posibilidad de exigir que se rindan cuentas y convertirla en condicional. Los Estados partes tienen tanto la autoridad como la responsabilidad de fortalecer y defender la Corte para que pueda proteger a todas las personas que han sido víctimas de crímenes atroces", declaró Lala Abgaryan, una víctima armenia.
En este Día de la UE contra la Impunidad, la GIAI insta a la Unión Europea y a sus Estados miembros a:
– defender la independencia de la CPI, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del resto de tribunales regionales y mecanismos de rendición de cuentas, a la vez que luchan contra toda forma de injerencia política e intimidación, entre otros, la imposición de sanciones, así como a cualquier intento de socavar su autoridad e independencia y los instrumentos internacionales y regionales que deben hacer cumplir;
– reforzar la capacidad de cada país para investigar y enjuiciar los crímenes internacionales, incluso aplicando la jurisdicción universal y la promoción y ratificación del
Convenio de Ljubljana-La Haya;
– garantizar que se apliquen enfoques centrados en las personas supervivientes, sensibles al trauma, sensibles al género e interseccionales en todos los procesos de rendición de cuentas, reparación y justicia transicional;
– fortalecer y poner en práctica la Política de Justicia Transicional de la UE prestando apoyo político y económico sostenido a las iniciativas dirigidas por las personas supervivientes, de base y de titularidad local que promuevan la verdad, la reparación, la memoria, la reforma institucional y las garantías de no repetición;;
– salvaguardar los logros pasados y actuales en materia de justicia transicional respaldando los procesos de memorización, búsqueda de la verdad, reparación y reforma institucional, luchando contra todo intento de negar, revisar o legitimar los crímenes atroces y a sus autores y autoras;
– ampliar el apoyo a la reparación, incluso mediante el uso responsable de sanciones selectivas individuales y medidas de recuperación de activos relacionados con crímenes internacionales;
– proteger a las organizaciones de la sociedad civil, a las personas defensoras de los derechos humanos y las iniciativas lideradas por supervivientes que trabajan en materia de rendición de cuentas, incluso proporcionando financiación sostenible;
– garantizar el apoyo político y financiero a largo plazo a las instituciones y mecanismos internacionales de justicia y derechos humanos.
La GIAI mantiene su compromiso de velar por que la justicia internacional llegue a quienes más la necesitan: las personas supervivientes, las comunidades afectadas y las generaciones futuras.
Acerca de la GIAI
La Global Initiative Against Impunity for international crimes and serious human rights violations: Making justice work es un consorcio formado por ocho ONG internacionales y la Coalición por la CPI, cofinanciado por la Unión Europea, cuyo objetivo es contribuir a la lucha contra la impunidad mediante el apoyo a un enfoque integral, integrado e inclusivo de la justicia y la rendición de cuentas por violaciones graves de los derechos humanos y crímenes internacionales.