Hacia la COP31: El nuevo Mecanismo para una Transición Justa debe garantizar una verdadera participación

07/04/2026
La FIDH en la ONU
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Mark Dixon / Wikimedia Commons

La 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) adoptó la decisión de elaborar un Mecanismo para una Transición Justa con el fin de impulsar la acción climática, cuyos pilares fundamentales serán los derechos humanos y una participación amplia. Estos mismos principios deben guiar la puesta en marcha del Mecanismo con vistas a la celebración de la COP31, según piden la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y sus socios en una comunicación presentada a las Naciones Unidas (ONU).

7 de abril de 2026. Aunque los resultados de la COP30 fueron modestos en cuanto a la lucha contra el predominio de los combustibles fósiles y la obtención de una financiación climática adecuada, se logró un gran avance: los Estados acordaron desarrollar un Mecanismo para una Transición Justa, para acelerar y coordinar una acción climática que proteja realmente los derechos humanos de todas las personas.

Se trata de un gran avance –a petición de la FIDH, sus miembros y sus socios– hacia el fortalecimiento de la justicia social en la acción climática, con la redacción más firme en materia de derechos humanos hasta el momento reflejada en una decisión de la COP.

Las Partes deben adoptar medidas concretas para estructurar el Mecanismo y su labor antes de la COP31, que se celebrará en Turquía en noviembre. La Secretaría de las Naciones Unidas abrió una convocatoria de propuestas con el fin de brindar la oportunidad de transmitir las principales prioridades para las negociaciones sobre el nuevo mecanismo.

La FIDH fue una de las organizaciones que preparó una contribución en nombre del Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos y Cambio Climático, que reúne a cientos de organizaciones con el objetivo de promover los derechos humanos en el ámbito climático.

Este Mecanismo ofrece a las Partes una oportunidad única para fortalecer de manera efectiva el espacio cívico y la participación significativa en los procesos de transición, defender la protección de los derechos humanos y apoyar el papel positivo que desempeñan los/as observadores/as en la acción climática.

Además, garantizaría que las vías de transición se basen de manera significativa en las voces y las soluciones reales propuestas por la sociedad civil, las personas trabajadores y defensoras, las comunidades de primera línea y los pueblos indígenas.

Este es el elemento fundamental para una transformación real y a largo plazo que nos mantenga dentro de los límites planetarios y respete los derechos humanos, en consonancia con las obligaciones legales que ya establecidas por los tribunales internacionales.

El Mecanismo debe defender una transición verdaderamente justa, tanto en su trabajo como en forma de abordarlo.

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