Bonn, 23 de junio de 2025. La CMNUCC ha llegado a un punto de ruptura crítico. Las negociaciones sobre el clima han fracasado sistemáticamente a la hora de garantizar la justicia climática y han socavado el derecho internacional, con realidades como la marginación de los Estados vulnerables, los pueblos indígenas y la sociedad civil, hasta el hecho de permitir que los países más ricos y los mayores contaminantes históricos eludan sus obligaciones legales y la rendición de cuentas.
La expansión masiva de las COP no se ha traducido en decisiones mejores y más inclusivas, sino todo lo contrario: ha abierto aún más la puerta a la industria de los combustibles fósiles y a otros grandes emisores, permitiéndoles seguir contaminando con impunidad y proponiendo costosas ilusiones para maquillar su imagen.
Por si esto fuera poco, las negociaciones sobre el clima se han celebrado en países con un historial problemático en materia de derechos humanos y con importantes intereses en los combustibles fósiles. La gobernanza climática mundial se percibe cada vez más como algo alejado de la realidad, que está perdiendo relevancia y confianza.
Con esta propuesta, la FIDH y más de 200 organizaciones se han unido en un llamamiento colectivo para pedir un cambio urgente, drástico e integral del ritmo y el proceso de la CMNUCC, así como medidas complementarias a mayores.
Nuestras demandas colectivas son claras.
– Restablecer el equilibrio de poder y reformar la toma de decisiones para que el régimen climático sea coherente y favorezca la acción, en lugar de permitir que los principales contaminadores frenen los avances esenciales para la supervivencia de las comunidades.
– Hacer que las negociaciones sean abiertas y transparentes, y avanzar en su aplicación velando por que los Estados y otros actores rindan cuentas de sus acciones.
– Proteger las negociaciones sobre el clima de los conflictos de intereses y poner fin a la influencia indebida que las industrias contaminantes, principales responsables de la crisis climática, ejercen actualmente sobre la acción climática.
– Garantizar las condiciones mínimas básicas para unas negociaciones eficaces: el respeto y la protección de los derechos humanos de todas las personas, incluidos los derechos a la libertad de expresión, a la reunión pacífica y a la participación significativa.
Lea la declaración completa aquí (en inglés).