C-Star: la FIDH pide a Mongolia que retire su bandera de conveniencia del barco racista

23/08/2017
Comunicado
es fr

Fletado por grupos europeos xenófobos e identitarios, este verano, el C-Star (racist escrito al revés), esperaba detener las labores de auxilio a las personas refugiadas del mar de las ONG en el Mediterráneo. Acaba de finalizar la primera misión, plagada de incidentes, de esta embarcación sobre la que todavía ondea un pabellón de conveniencia concedido por Mongolia. La FIDH dirige hoy una carta al ministro de Transportes de Mongolia para pedirle que retire esta bandera, ya que los objetivos promulgados por el colectivo son contrarios a la Constitución de ese país, así como al derecho marítimo internacional.

Iniciada el 7 de julio pasado en Djibouti, la misión del grupo Defend Europa reúne a activistas de diferentes movimientos racistas europeos, afiliados, entre otros, al grupo Génération Identitaire. Este movimiento reivindica públicamente tres objetivos: obstaculizar las labores de auxilio de las ONG a las personas refugiadas del mar que atraviesan en barco el Mediterráneo, conducirlas a las costas de Libia y destruir sus embarcaciones. En primer lugar, estos objetivos de navegación son opuestos a la obligación incondicional que tiene toda embarcación de prestar auxilio en el mar, en virtud del artículo 98 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (Convención UNCLOS) y del artículo 33 del capítulo V del Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar de 1974 (Convenio SOLAS). Por otra parte, contravienen el deber de conducir a las personas en peligro en el mar a “lugar seguro”, en virtud del Convenio Internacional de Búsqueda y Salvamento Marítimos de 1979 (Convenio SAR), algo que no se puede aplicar a la devolución de personas a puertos libios. Por otra parte, estos mismos objetivos son incompatibles con el principio de no devolución recogido en la Convención de Ginebra sobre los Refugiados, así como con la Constitución de Mongolia, que en su artículo 14 condena todo tipo de discriminación.

La concesión de un pabellón, aunque sea de conveniencia, entraña una responsabilidad por parte de los Estados implicados, según el artículo 5 de la Convención de Ginebra sobre Alta Mar de 1958 que establece, entre otras cosas, que: “Ha de existir una relación auténtica entre el Estado y el buque; en particular, el Estado ha de ejercer efectivamente su jurisdicción y su autoridad sobre los buques que enarbolen su pabellón, en los aspectos administrativo, técnico y social”.

Por estos motivos la FIDH dirige hoy una carta al Sr. Ganbat Dangaa, ministro de Desarrollo de Carreteras y Transportes de Mongolia, para pedirle que retire el pabellón de su país del C-Star. Esto es posible, pues el país ya ha eliminado de sus registros varias embarcaciones, entre otras ocasiones, en abril de 2017, en aplicación de las resoluciones 2270 y 2321 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a embarcaciones vinculadas con Corea del Norte.

Después de un verano lleno de incidentes, el C-Star se encuentra bloqueado frente a las costas de Malta.
Esta embarcación tiene un turbulento pasado: el controvertido hombre de negocios Sven Tomas Egerstrom compró el C-Star, fue condenado por fraude en la década de los 2000 y estuvo vinculado a varias empresas privadas de seguridad que operan en el golfo de Adén. En efecto, nada más salir de su puerto de amarre, el 16 de julio, en el canal de Suez, las autoridades egipcias detuvieron al C-Star, por carecer de la documentación necesaria para continuar navegando. Poco después, el 26 de julio, el comandante, el segundo de a bordo, el propietario del buque y siete miembros de la tripulación fueron detenidos en Famagusta, Chipre, por sospecha de falsificación y uso de documentos falsos. Parte de la tripulación, procedente de Sri Lanka, desembarcó y solicitó asilo político. A principios de agosto, el C-Star se acercó a las costas de Túnez, sin poder atracar. De hecho, los pescadores y la población tunecina, apoyados por una de nuestras ligas en este país, el Foro Tunecino por los Derechos Económicos y Sociales (FTDES), iniciaron una campaña antirracista para que no pudiera repostar. Por último, en la actualidad el barco continúa bloqueado frente a las costas de Malta, cuyas autoridades le deniegan el acceso a puerto afirmando “no tener nada que ver con una organización racista”.

La ubicación del C-Star en el sitio marinetraffic.com

Leer más
communique