Siria: Una sentencia histórica ofrece esperanza a las víctimas del régimen

14/01/2022
Comunicado
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París — El ex coronel sirio Anwar Raslan fue condenado ayer a cadena perpetua en una sentencia histórica dictada en Coblenza (Alemania), en lo que constituye la primera condena por crímenes contra la humanidad para un alto miembro del régimen sirio. La FIDH y su organización miembro SCM se congratulan de esta sentencia, que ofrece una medida de justicia y esperanza a las víctimas, e insisten en que debe ser el primero de muchos juicios en los que se responsabilice a los presuntos autores de las atrocidades cometidas en Siria.

"Esta decisión innovadora ha sido posible gracias al valor y la determinación de las víctimas, los testigos y los activistas sirios. Es de esperar que sigan otros juicios, ya que la lucha contra la impunidad de las atrocidades del régimen debe persistir."

Clémence Bectarte, coordinadora del Grupo de Acción Judicial de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH).

La sentencia podría sentar un precedente y allanar el camino para que otros presuntos autores sean juzgados fuera de Siria. Este debe ser el inicio de una serie de litigios para hacer rendir cuentas a los responsables de los crímenes del régimen sirio, que en su gran mayoría gozan de total impunidad.

El juicio, celebrado en Coblenza (Alemania), comenzó en abril de 2020 y fue el primero en el mundo que abordó los crímenes del régimen sirio contra la población civil. El régimen sigue en el poder, a pesar de haber matado a cientos de miles de víctimas civiles. El Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos (CEDH), junto con otros tres abogados, apoyó a los 14 demandantes. El Centro Sirio para los Medios de Comunicación y la Libertad de Expresión (SCM), que es miembro de la FIDH, desempeñó un papel esencial, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, identificando a los autores, reuniendo pruebas, colaborando con la fiscalía para construir los casos y aportando testimonios.

"Aunque no son un sustituto de una vía nacional para la justicia transicional, el veredicto de hoy, y las posibles decisiones futuras de las judicaturas europeas en el marco de la jurisdicción universal, pueden desafiar la impunidad y mantener los derechos de las víctimas en el centro de cualquier solución política futura".

Mazen Darwish, fundador y director ejecutivo de SCM.

El alto funcionario del régimen Anwar Raslan dirigió la unidad de investigación de una prisión secreta cerca de Damasco conocida como Al Khatib, o Sucursal 251, donde se torturó y asesinó a manifestantes antigubernamentales. Raslan fue juzgado culpable de todos los cargos que se le imputaban: se le declaró coautor de al menos 4.000 casos de tortura, 27 asesinatos y dos agresiones sexuales. No tiene posibilidad de libertad condicional.

Búsqueda de vías de acceso a la justicia

La FIDH y sus miembros trabajan activamente en la búsqueda de responsabilidades por los crímenes cometidos en Siria a través de diversas iniciativas de litigio. La Federación ha tomado medidas para exigir responsabilidades a los implicados en delitos graves cometidos por funcionarios del régimen, actores rebeldes y ciudadanos rusos.

En octubre de 2018, los jueces franceses emitieron órdenes de detención internacional (EN) contra tres altos funcionarios del régimen acusados de complicidad en crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en relación con la desaparición, la tortura y la muerte de Mazen y Patrick Dabbagh, gracias a la capacidad de perseguir a los autores de atrocidades en los sistemas de justicia nacionales de terceros países: la jurisdicción extraterritorial. La FIDH y su organización miembro francesa, la LDH, habían iniciado este caso, con el apoyo activo de SCM.

La FIDH, la LDH y el MEC -la organización siria miembro de la FIDH- contribuyeron a la detención y acusación en 2020 de Islam Alloush, portavoz del grupo rebelde sirio Jaysh al-Islam, un grupo que cometió crímenes contra los civiles que vivían bajo su dominio. También se sospecha que el grupo secuestró, detuvo y torturó a la abogada de derechos humanos Razan Zaitouneh, a Wael Hamada, cofundador de los comités de coordinación local, y a dos de sus colegas, la activista política Samira Al-Khalil y el abogado de derechos humanos Nazem Al-Hammadi (Los 4 de Douma).

Más recientemente, la FIDH, el SCM y la organización rusa miembro de la Federación, Memorial Human Rights Centre, facilitaron una denuncia contra los agentes rusos que torturaron y mataron a la víctima siria, Mohamed A., en 2017. Los autores actuaban como parte del grupo Wagner, una entidad paramilitar bajo la autoridad del gobierno ruso. Esta demanda presentada en Moscú contribuye a un mínimo de justicia para los horrendos crímenes cometidos por los actores rusos en Siria, lo que no es poco, dado el poder de veto del que goza Rusia gracias a su puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

La FIDH y sus miembros seguirán buscando vías de justicia para garantizar que los actores de todas las partes del conflicto sirio respondan por sus crímenes.

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