4 de marzo de 2026.
¿Qué hechos dieron origen a este caso?
El 3 de agosto de 2014, el Estado Islámico (EI) llevó a cabo un ataque coordinado a gran escala contra el monte Sinjar, situado en el noroeste de Iraq, donde residían numerosas personas yazidíes, una minoría étnica y religiosa que esta organización considera herética. Como consecuencia del ataque, más de 70.000 personas yazidíes fueron forzadas a huir a las montañas, en condiciones extremas. De ellas, unas 1.700 personas murieron por hambre, deshidratación o heridas durante la huida, en su inmensa mayoría –más del 93 % de las víctimas– niñas y niños.
En los pueblos, los hombres yazidíes fueron obligados a convertirse y sometidos a trabajos forzados. Se procedió a ejecutar de forma sumaria a quienes se negaban y se arrojaba su cuerpo a fosas comunes. Se separaba a las mujeres y niñas yazidíes en función de su edad y de su estado civil, antes de venderlas o entregarlas a combatientes del EI como esclavas sexuales o criadas. Se las forzaba a convertirse y a practicar la fe musulmana. El EI también reclutó a niños y adolescentes, a quienes adoctrinó.
En declaraciones públicas, el EI reivindicó los crímenes cometidos contra la población yazidí y afirmó que consideraba que era un "imperativo religioso" luchar y destruir a quienes calificaba de herejes. Entre los responsables de estos crímenes se encontraban varios ciudadanos europeos que se habían unido a las filas del EI.
En 2015, se estimaba que había más de 25.000 combatientes extranjeros luchando en las filas del EI, procedentes de distintos países, entre los cuales Túnez, Francia, Jordania, Reino Unido, Alemania, Bélgica, Países Bajos y Australia.
¿Cómo se abrió la investigación y cómo se llegó a la acusación de Sabri Essid ante el Tribunal Penal de París?
En diciembre de 2016, las autoridades francesas abrieron una investigación denominada "estructural", con el objetivo de establecer y documentar los crímenes cometidos por el EI contra la población yazidí y otras minorías étnicas o religiosas en Iraq y Siria. De los testimonios recopilados en el marco de esta investigación, se remitieron diecisiete a la fiscalía de la sección de Crímenes contra la Humanidad del Tribunal de Justicia de París. El equipo francés de investigación interrogó a varias mujeres yazidíes, acompañadas por la FIDH y Kinyat, que identificaron a ciudadanos franceses entre sus verdugos.
En 2019, a partir de la información transmitida por las asociaciones y por las supervivientes, las autoridades francesas identificaron a Sabri Essid, alias Abou Dojanah al Faransi, y abrieron una investigación judicial en su contra. Durante este proceso de investigación, que se prolongó durante cinco años, dos supervivientes yazidíes se constituyeron en partes civiles, junto con la FIDH. Se identificó a otras tres supervivientes, así como a sus hijos e hijas, como víctimas de Sabri Essid.
En febrero de 2020, el órgano de instrucción dictó una orden de detención contra Sabri Essid.
En octubre de 2024, este mismo órgano acordó emitir un auto de procesamiento contra Sabri Essid ante el Tribunal Penal. Se le acusa de haber cometido graves ataques contra la integridad física o psicológica constitutivos de genocidio, actos de esclavitud, encarcelamiento, tortura, violación, persecución y otros actos inhumanos constitutivos de crímenes de lesa humanidad entre agosto de 2014 y 2016. Se le acusa asimismo de complicidad en estos crímenes por haber participado en el traslado de mujeres y niñas esclavizadas en 2015.
¿Por qué Francia es competente para conocer estos hechos y por qué se trata de un juicio histórico?
En virtud del principio de juridicción universal, las autoridades judiciales francesas tienen competencia sobre los crímenes cometidos por su ciudadanía en el extranjero, independientemente de la nacionalidad de la víctima o del lugar donde se haya cometido el delito. Sabri Essid es ciudadano francés, por lo que Francia es competente para juzgar los crímenes que se le imputan, aunque se hayan cometido contra víctimas yazidíes en Siria. Se trata de un juicio histórico, ya que es el primero que se celebrará en Francia relacionado con delitos cometidos contra la población yazidí. Además, Sabri Essid será el primer ciudadano francés juzgado por el delito de genocidio.
¿Quién es Sabri Essid, que será juzgado in absentia por el Tribunal Penal de París, y de qué se le acusa?
Sabri Essid es un ciudadano francés originario de Toulouse, que se radicalizó a principios de la década de 2000 y entró a formar parte de la comunidad salafista de Toulouse y Albi, en Artigat, junto a los hermanos Clain y Mohamed Merah.
En 2006 viajó a Siria para unirse a un grupo terrorista vinculado a Al Qaeda, antes de ser expulsado por las autoridades sirias. A su regreso a Francia, en julio de 2009 fue condenado a cinco años de prisión, uno de ellos con suspensión de la pena, por asociación de malhechores con fines terroristas. En 2014, salió de nuevo de Francia para viajar a Siria y unirse a las filas del EI, adonde se reunieron con él su pareja y sus tres hijos, así como el hijo de su pareja. Sabri Essid se incorporó entonces a la AMNI, el servicio del EI encargado del contraespionaje y del control de la población civil en los territorios ocupados por el EI, y se convirtió en emir.
Sabri Essid está acusado de haber comprado y esclavizado a mujeres y niñas yazidíes entre agosto de 2014 y 2016, de haberles privado de libertad, agua, comida y cuidados, y de haberles sometido a violaciones y abusos sexuales reiterados. Se le acusa asimismo de haber participado en el traslado de esclavas yazidíes después de que fueran compradas por otros miembros del Daesh.
¿Cómo se desarrollará el juicio?
Se considera que Sabri Essid ha muerto en Siria, aunque, a falta de pruebas formales de su fallecimiento, los tribunales franceses continúan siendo competentes para juzgarlo. Tres supervivientes yazidíes se constituirán en parte civil, dos de las cuales estarán presentes en el juicio. Las asociaciones yazidíes Kinyat, Free Yezidi Foundation (FYF) y Yazda también se constituirán en partes civiles, junto con la FIDH y la LDH.
De acuerdo a la legislación francesa, Sabri Essid será juzgado in absentia ante el Tribunal Penal de París, por tres profesionales de la magistratura, sin jurado popular. El juicio será necesariamente más breve que un juicio en presencia del acusado y está previsto que tenga una duración de cinco días, del 16 al 20 de marzo de 2026. Como punto de referencia, cabe indicar que los juicios celebrados hasta ahora en Francia por crímenes internacionales en los que los acusados estaban presentes han durado entre tres y ocho semanas.
Durante el juicio, las partes civiles y las personas que comparezcan como testigos declararán ante el tribunal.
Al término del juicio, se dictará el veredicto ese mismo día y, si Sabri Essid es declarado culpable, el Tribunal Penal de París emitirá una nueva orden de detención de conformidad con la condena. En caso de que se le detuviera, tendría derecho a oponerse a su condena y a ser juzgado de nuevo en primera instancia.
El juicio se celebrará del 16 al 20 de marzo de 2026 en el Tribunal de Apelación de París (8 Boulevard du Palais, 75001, París). Las audiencias tendrán lugar en la sala Ezratty.