París, 30 de marzo de 2026. La multiplicación de los procesos y condenas contra el editor de prensa y opositor político Abdelkrim Zeghileche evidencia un preocupante recurso al poder judicial para limitar la libertad de expresión en Argelia.
Hasta la fecha, Abdelkrim Zeghileche ha sido condenado en tres ocasiones a un año de prisión efectiva, una de ellas acompañada de una multa de 100.000 dinares argelinos (unos 650 euros) por "difusión de ideas que incitan a la violencia y al odio". Estos tres casos se encuentran actualmente pendientes ante el Tribunal Supremo. Todas estas acusaciones parecen infundadas y su propósito es más bien limitar la libertad de expresión y silenciar las voces críticas.
Zeghileche deberá comparecer en cinco causas distintas entre el 30 de marzo y el 2 de abril de 2026, según el calendario previsto, sumamente ajustado. La celebración de vistas a un ritmo tan sostenido, a veces varias en el mismo día, genera serias preocupaciones sobre el respeto a sus derechos de defensa y las garantías de un juicio justo. Hasta la fecha, no se ha dado ninguna explicación detallada sobre la naturaleza de los cargos que se le imputan.
Un opposant ciblé pour ses opinions
Abdelkrim Zeghileche forma parte de un grupo de editores de prensa y opositores políticos habitualmente perseguidos por sus opiniones críticas. La repetición de los procedimientos en su contra parece una estrategia de desgaste e intimidación destinada a obstaculizar el ejercicio independiente del periodismo en Argelia.
"La sucesión de procesos judiciales contra Abdelkrim Zeghileche, en un contexto de opacidad de los cargos y multiplicación de los procedimientos, constituye un auténtico caso de acoso judicial. Demuestra una clara intención de silenciar una voz crítica", denuncia Aissa Rahmoune, secretario general de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH).
Una grave vulneración de las libertades fundamentales
Estos procesos repetidos vulneran el derecho a la libertad de expresión y el derecho a un juicio justo, garantizados por los instrumentos internacionales ratificados por Argelia. Además, contribuyen a instaurar un clima de miedo y autocensura entre la oposición y el conjunto de los actores de la sociedad civil.
En este preocupante contexto, la FIDH insta a las autoridades argelinas a:
– garantizar el pleno respeto de sus derechos fundamentales, en particular su derecho a la libertad de expresión;
– velar por la transparencia de los procedimientos iniciados en su contra, precisando la naturaleza de los cargos formulados en cada caso;
– garantizar su derecho a un juicio justo, lo que incluye el respeto de plazos razonables que le permitan preparar su defensa;
– poner fin al recurso a disposiciones penales vagas para criminalizar la expresión pacífica de opiniones críticas;
– asegurar un entorno seguro y propicio para el libre ejercicio de la prensa en Argelia.
La FIDH continuará moviliza y seguirá con atención la situación del Sr. Abdelkrim Zeghileche.