Llamamientos exigiendo la rendición de cuentas tras la muerte en prisión de Azimjan Askarov

28/07/2020
Declaración
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París-Ginebra, 28 de julio de 2020 – El 25 de julio de 2020 murió en la cárcel el destacado defensor de los derechos humanos, Azimjan Askarov, después de haber pasado una década privado de libertad. Hasta el último momento y a pesar de su crítico estado de salud y de los repetidos llamamientos solicitando su puesta en libertad, las autoridades se negaron a proporcionar asistencia médica independiente a este hombre de 69 años gravemente enfermo o a ponerlo en libertad. El Observatorio pide que se investigue de forma imparcial y transparente la muerte del defensor para que rindan cuentas todas las personas responsables.

Azimjan Askarov, de etnia uzbeka, fue director de Vozdukh, una organización para la defensa de derechos humanos en Kirguistán que documenta la brutalidad policial generalizada. Se encontraba cumpliendo una condena a cadena perpetua en la colonia penitenciaria n. º 19 de Bishkek desde su detención el 15 de junio de 2010, inmediatamente después de los enfrentamientos étnicos entre las comunidades kirguisa y uzbeka, que estuvieron rodeadas de violencia policial. El defensor de los derechos humanos había sido acusado, entre otros, de participación en disturbios masivos, incitación al odio étnico y complicidad en el asesinato de un agente de policía. El caso se basaba en testimonios obtenidos bajo tortura y en las declaraciones de los agentes de policía kirguises, cuyo trabajo y violaciones de los derechos humanos había estado documentando el señor Askarov. Como informó el Observatorio en su informe de 2016 “Kirguistán en una encrucijada: reducir o ampliar el espacio para la defensa de los derechos humanos” desde el inicio del proceso judicial, en 2010, el caso se caracterizó por su motivación política.

En la última década, la presidenta honoraria de la FIDH, Souhayr Belhassen, sus presidentes, Karim Lahidji, y Dimitris Christopoulos, así como su vicepresidente, Ales Bialiatski, habían viajado a Kirguistán en el marco de diversas misiones sobre el terreno del Observatorio, para intentar visitar al Sr. Askarov en prisión y conseguir su puesta en libertad. En marzo de 2016, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CCPR) determinó que el señor Askarov había sido detenido arbitrariamente, retenido en condiciones inhumanas, torturado y sometido a otros malos tratos, sin reparación alguna. Además, no había tenido un juicio justo, por lo que instó a Kirguistán a que lo pusieran en libertad de inmediato. Asimismo, en una declaración de abril de 2016, la Unión Europea pidió a Kirguistán que “aplicara plenamente” la opinión del Comité. Las autoridades ignoraron estos llamamientos reiterados.

La organización miembro de la FIDH, Bir Duino, afirmó ayer que, en vista de la negativa sistemática de las autoridades kirguisas de poner en libertad a Azimjan Askarov, incluso por motivos humanitarios, su muerte podría considerarse una ejecución extrajudicial, tal y como la define el Relator especial de las Naciones Unidas sobre las ejecuciones extrajudiciales (EN), sumarias o arbitrarias.

El 22 de julio de 2020, el abogado del señor Askarov, Valerian Vakhitov, denunció que la salud del defensor de los derechos humanos se había deteriorado gravemente. Durante la visita, el Sr. Askarov no podía caminar por sí mismo, apenas podía hablar y presentaba síntomas de covid-19, como tos y mareos. El abogado señaló que el Sr. Askarov había perdido mucho peso, llevaba 10 días sin apetito y había estado recibiendo inyecciones de glucosa y vitaminas. Murió tres días después en la institución penitenciaria n.º 47, donde había sido trasladado el día anterior para un examen médico.

El Observatorio está consternado por el fallecimiento del Sr. Askarov y expresa sus condolencias y su sincera solidaridad con sus familiares, colegas y amistades. De acuerdo con las demandas de la familia del señor Askarov, el Observatorio también insta a las autoridades kirguisas –entre ellos, al primer ministro, al ministro de Asuntos Exteriores y al defensor del pueblo– a que autoricen el traslado de su cuerpo fuera del país y pide al presidente de Uzbekistán que permita que el acusado sea enterrado en el Uzbekistán.

El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos (el Observatorio) es un programa creado en 1997 por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y la FIDH y tiene por objeto intervenir para prevenir o remediar situaciones concretas de represión contra los defensores y defensoras de los derechos humanos. Tanto la OMCT como la FIDH son miembros de ProtectDefenders.eu, el mecanismo de la Unión Europea para las personas de derechos humanos desarrollado por la sociedad civil internacional.

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