Tailandia: Nuevo informe evidencia la gran disparidad en las condiciones de las prisiones

24/03/2026
Informe
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Matt Hunt / ANADOLU / Anadolu via AFP

El informe anual sobre las prisiones de Tailandia de 2026, elaborado por la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) en colaboración con la Union for Civil Liberty (UCL) y Freedom Bridge, revela que las condiciones penitenciarias continúan siendo deficientes y se encuentran muy por debajo de las normas internacionales en 2025.

Bangkok, París, 24 de marzo de 2026. El informe, de 69 páginas (en inglés), se basa en entrevistas con personas reclusas y exreclusas y pone en evidencia la desigual aplicación de las normas fundamentales sobre las condiciones de detención, en función del establecimiento penitenciario y con diferencias significativas entre las mejores y las peores prácticas.

"Las autoridades tailandesas deberían mejorar las condiciones de todas las prisiones para situarlas al nivel de las mejores prácticas observadas en determinados centros, incluso si estas prácticas siguen estando por debajo de los estándares internacionales mínimos. Esta estrategia de buscar las mejores prácticas y aplicarlas en todas las prisiones supondría un paso importante hacia la mejora de las condiciones penitenciarias en Tailandia", afirmó el vicepresidente de la FIDH, Teppei Ono.

De forma general, en 2025, los principales indicadores relacionados con la situación de las prisiones tailandesas evolucionaron de forma negativa. La población reclusa total y el número de personas encarceladas condenadas a muerte aumentaron por segundo y tercer año consecutivo (+15% y +132%, respectivamente). El número de centros penitenciarios que superan su capacidad aumentó un 18% con respecto a 2024.

Además, la cantidad de personas encarceladas por delitos relacionados con drogas volvió a aumentar tras tres años de descenso. Estas personas representan aproximadamente el 70% de la población reclusa total. El número de personas encarceladas por delitos relacionados con las drogas representó, una vez más, la gran mayoría (70%) de la población reclusa total.

El hacinamiento crónico se vio agravado por un año más en el que las autoridades no tomaron medida alguna para aplicar alternativas al encarcelamiento, tanto en prisión preventiva como en condenas confirmadas.

Las personas reclusas y exreclusas entrevistadas denunciaron graves problemas y violaciones de los derechos humanos en relación con el alojamiento, las formas de castigo y los procedimientos, que, en algunos casos, podían constituir tortura, las deficiencias en el suministro de agua y productos básicos de higiene, el trabajo mal remunerado con escasas perspectivas laborales tras la puesta en libertad, la cantidad, la calidad y el valor nutricional de los alimentos, los servicios de atención de salud física y psicológica, el acceso a las noticias y a la información externa, las actividades de ocio y rehabilitación y los mecanismos de reclamación.

Entre los escasos avances se destacan medidas en el ámbito de la atención de salud, como terapia hormonal de reafirmación de género para mujeres transgénero en uno de los centros penitenciarios.

Esta quinta edición del informe anual sobre prisiones constituye el único análisis independiente y exhaustivo de las condiciones penitenciarias Tailandia.
Su objetivo es ofrecer una evaluación independiente de las condiciones en las prisiones tailandesas, analizar estadísticas, cifras y tendencias significativas relacionadas con el sistema penitenciario tailandés y presentar los avances más importantes en la materia. Este informe formula asimismo numerosas recomendaciones prácticas para la mejora de las condiciones penitenciarias.

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