Bangkok, París, 10 de abril de 2026. En una carta abierta dirigida al 32.º primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, la FIDH, la UCL, iLaw y TLHR señalan diez prioridades fundamentales en materia de derechos humanos que han planteado los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas (ONU) e instan a Anutin y a su administración que atiendan de manera efectiva y sin demora estas cuestiones pendientes.
"En su calidad de miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Tailandia se ha comprometido a tener en cuenta las recomendaciones formuladas por los mecanismos de derechos humanos de la ONU ’en la formulación y aplicación de las políticas y la legislación’. El nuevo Gobierno tiene la responsabilidad de aplicar gran parte de las recomendaciones de derechos humanos de la ONU que han permanecido mucho tiempo ignoradas," declaró el vicepresidente de la FIDH, Teppei Ono.
La FIDH examinó y seleccionó las prioridades en materia de derechos humanos después de analizar las recomendaciones recurrentes que Tailandia ha recibido de diversos mecanismos de supervisión de derechos humanos de la ONU a lo largo de más de dos décadas. [1]
A partir de este análisis, la FIDH formuló varias recomendaciones prácticas sobre las siguientes cuestiones: el espacio para las organizaciones de la sociedad civil y las personas defensoras de los derechos humanos, la rendición de cuentas en los casos de ejecuciones extrajudiciales, tortura y desapariciones forzadas, la protección de las personas refugiadas y solicitantes de asilo, la modificación de leyes problemáticas, la mejora de las condiciones en las cárceles, la situación en las provincias fronterizas del sur, la pena de muerte, y la igualdad de género y la violencia de género.
La FIDH insta al primer ministro Anutin Charnvirakul y a su administración a que adopten medidas significativas durante los primeros 100 días de mandato y sitúen las cuestiones mencionadas en el centro del programa de derechos humanos del Gobierno, así como a definir el proceso de aplicación de las recomendaciones correspondientes.
Las últimas elecciones generales de Tailandia se celebraron el 8 de febrero de 2026. El partido conservador Bhumjai Thai (BJT), liderado por Anutin Charnvirakul, logró la victoria al obtener 191 escaños en la Cámara de Representantes, de un total de 500. El Partido Popular, de tendencia progresista, quedó en segundo puesto con 120 escaños, lo que supone una caída significativa respecto a los 151 que su predecesor, Move Forward, había obtenido en las elecciones de 2023.
El último proceso electoral se ha visto empañado por numerosas denuncias de irregularidades, así como por la falta de transparencia de la Comisión Electoral a la hora de efectuar el recuento de votos en todos los distritos electorales del país.
Después de las elecciones, el Partido BJT formó un gobierno de coalición de 16 partidos, entre otros, el Partido Pheu Thai, de modo que contaban con un total de 292 escaños en el Parlamento. El 19 de marzo de 2026, Anutin fue elegido nuevamente primer ministro con el apoyo de 293 votos, al derrotar al candidato a primer ministro del Partido del Pueblo, Nattapong Ruangpanyawut, que únicamente logró 119 votos. El 31 de marzo de 2026, asumió el cargo tras recibir el respaldo oficial del rey Rama X. El 6 de abril de 2026, su gabinete de 35 miembros prestó juramento ante el rey.
En septiembre de 2025, Anutin asumió el cargo de primer ministro por primera vez, después de que el Tribunal Constitucional destituyera a Paetongtarn Shinawatra, del Partido Pheu Thai, por una infracción ética relacionada con su gestión del conflicto entre Tailandia y Camboya. En diciembre de 2025, Anutin disolvió el Parlamento poco después de que el Partido del Pueblo, que ostentaba la mayoría de escaños, anunciara sus planes de presentar una moción de censura contra su gobierno en minoría por desacuerdos sobre la enmienda constitucional.