Bangkok, Ginebra, París, 4 de junio de 2026. El 4 de junio de 2020, Wanchalearm fue secuestrado a plena luz del día frente a su apartamento en Phnom Penh, Camboya. Desde entonces, no se le ha vuelto a ver y las autoridades tanto de Tailandia como de Camboya no han tomado las medidas adecuadas para determinar el paradero y el destino de Wanchalearm.
En Camboya, los fallos sistemáticos y la inercia política han socavado gravemente las investigaciones nacionales y la cooperación transfronteriza. Las autoridades locales han ignorado reiteradamente pruebas de vital importancia, entre otros, testimonios oculares e imágenes de las cámaras de seguridad en las que se había grabado el secuestro, a la vez que los procedimientos judiciales se retrasaban considerablemente, lo que repercutió negativamente en la recogida y conservación oportunas de las pruebas. En marzo de 2024, durante su examen de Camboya, el Comité de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas (CDF) expresó su preocupación por esta falta de avances y pidió a las autoridades que determinaran la suerte que había corrido Wanchalearm. Lamentablemente, en diciembre de 2025, las autoridades camboyanas decidieron cerrar la investigación sobre su secuestro sin haber identificado a una sola persona sospechosa. En abril de 2026, el CDF solicitó al Gobierno camboyano que adoptara medidas para buscar a Wanchalearm, incluso a través de la coordinación con las autoridades tailandesas, y que velara por que sus familiares y representantes pudieran acceder a la información relacionada con el caso, con el fin de participar en los procesos de búsqueda e investigación.
Del mismo modo, en Tailandia, las autoridades tampoco han explorado vías efectivas para la rendición de cuentas. A pesar de las reiteradas solicitudes formales que ha presentado la familia de Wanchalearm y sus representantes legales ante múltiples instituciones estatales, existen escasos indicios de que se hayan realizado esfuerzos sustantivos para avanzar en la investigación o asegurar una cooperación efectiva con las autoridades camboyanas. Esta falta de medidas se ha producido a pesar de la entrada en vigor de la Ley de Prevención y Represión de la Tortura y las Desapariciones Forzadas en 2023 y de la ratificación por parte de Tailandia de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (CIPPDF) en 2024. En abril de 2026, el CDF registró el caso de Wanchalearm en relación con Tailandia, al ser este el país de nacionalidad de la víctima. El CDF instó asimismo a Tailandia a poner en marcha mecanismos de cooperación y asistencia judicial con las autoridades camboyanas con el fin de mejorar los procesos de búsqueda e investigación relacionados con la desaparición forzada de Wanchalearm y garantizar la participación de sus familiares y representantes en dichos procesos.
En su calidad de Estados parte de la CIPPDF, tanto Tailandia como Camboya tienen la obligación, en virtud de los artículos 14 y 15 de la convención, de prestarse asistencia jurídica mutua en relación con los procedimientos penales iniciados por desapariciones forzadas y cooperar entre sí para asistir a las víctimas y buscar a las personas desaparecidas.
El caso de Wanchalearm forma parte de un patrón más amplio de represión transnacional contra las voces disidentes en todo el sudeste asiático. Entre 2016 y 2019, desaparecieron en circunstancias extremamente alarmantes nueve activistas pro-democracia de nacionalidad tailandesa residentes en Camboya, Laos y Vietnam, como el propio Wanchalearm. En febrero de 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Tailandia (en inglés NHRCT) determinó que era muy probable que esta serie de incidentes constituyesen desapariciones forzadas en virtud de la CIPPDF, y aludió a la participación de personal del Estado tailandés. El informe de la NHRCT puso de relieve graves deficiencias sistémicas y una cooperación internacional inadecuada, lo que ha tenido graves repercusiones psicológicas en las familias de las víctimas, así como en materia de seguridad, y las ha sumido en una profunda incertidumbre jurídica. En lugar de recibir apoyo y protección, con frecuencia las familias han sufrido presiones externas, como ha ocurrido con la hermana de Wanchalearm, Sitanan Satsaksit, que ha sido sometida a acoso, vigilancia e intimidación debido a su constante labor de incidencia política.
La FIDH, la OMCT, TLHR y la CrCF reiteran su solidaridad con la familia y los seres queridos de Wanchalearm. Instan a las autoridades camboyanas y tailandesas a llevar a cabo investigaciones rápidas, exhaustivas, independientes y transparentes con el fin de establecer el paradero y el destino de Wanchalearm, así como a cooperar plenamente tal como establecen sus obligaciones en virtud de la CIPPDF para garantizar que se identifique a las personas responsables y se les obligue a rendir cuentas. Por otra parte, instan a ambos gobiernos a que garanticen el derecho de las familias y sus representantes legales a participar de forma segura y activa en todas las etapas de los procesos de búsqueda e investigación, lo que significa que reciban información actualizada y periódica sobre cualquier avance y hallazgo.
Antecedentes
Wanchalearm Satsaksit es un abierto crítico de la junta militar que gobernó Tailandia entre 2014 y 2019 y, al parecer, también figuraba en una lista de personas acusadas de infringir el artículo 112 del Código Penal de Tailandia (lesa majestad), contra las que la policía tailandesa había dictado órdenes de arresto. Huyo a Camboya desde Tailandia después del golpe de estado militar de mayo de 2014.
Se vio por última vez a Wanchalearm la tarde del 4 de junio de 2020 en Phnom Penh, Camboya. Según las declaraciones de los testigos oculares, Wanchalearm fue secuestrado delante del edificio en el que vivía en Phnom Penh por un grupo de hombres no identificados vestidos de negro, que se llevaron a Wanchalearm en un todoterreno Toyota Highlander de color azul oscuro/negro con matrícula 2X2307. Durante la última llamada telefónica que realizó a su hermana, se le oyó decir "no puedo respirar" antes de que la línea se cortara bruscamente.