Camboya: la fiscal de la Corte Penal Internacional debe perseguir los delitos de acaparamiento de tierras

Londres, París, 16 de marzo de 2021 - La FIDH, Global Witness y Climate Counsel han tenido conocimiento de que para junio de este año se espera una decisión de la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) sobre las acusaciones de crímenes contra la humanidad derivadas del acaparamiento de tierras.

En una carta enviada hoy por la FIDH, Global Witness y Climate Counsel a Fatou Bensouda, fiscal de la CPI, las tres organizaciones expresan su apoyo a que la CPI siga examinando la situación en Camboya. La carta fue respaldada por los órganos de expertos de la ONU, organizaciones de la sociedad civil y abogados experimentados de todo el mundo.

"Durante más de dos décadas se han cometido impunemente en Camboya graves delitos causados por el acaparamiento de tierras. La Corte Penal Internacional es la mejor manera de hacer justicia a las miles de víctimas de estos crímenes"

declaró Guissou Jahangiri, vicepresidente de la FIDH.

"El acaparamiento de tierras y los delitos masivos conexos conducen a la explotación ilegal de los recursos, la persecución de los pueblos indígenas y la destrucción del medio ambiente. El caso de Camboya es la mejor y última oportunidad de la fiscalía de la CPI para demostrar que está dispuesta a desempeñar un papel en la lucha contra la emergencia climática y medioambiental. Poner freno al acaparamiento ilegal de tierras obligará a los gobiernos y a las empresas a reconsiderar sus políticas cleptocráticas", comentó Richard J Rogers, socio fundador de Global Diligence y director ejecutivo de Climate Counsel.

En octubre de 2014, Richard J Rogers, de Global Diligence LLP, con el apoyo de la FIDH y Global Witness, presentó una comunicación ante la fiscal de la CPI en la que se alegaba que el acaparamiento de tierras generalizado y sistemático perpetrado por la élite gobernante camboyana durante más de una década equivale a un crimen contra la humanidad. En julio de 2015, una presentación más aportó pruebas adicionalesy demostró cómo el acaparamiento de tierras afecta de manera desproporcionada a las mujeres.

"La élite corrupta de Camboya se ha enriquecido vendiendo el patrimonio natural del país con un coste desastroso para las personas cuyo sustento depende de él, y para el medio ambiente. Es hora de que la CPI ponga fin a la impunidad que ha permitido estos crímenes y demuestre que está dispuesta a desempeñar un papel importante en la lucha contra la crisis climática. "

Patrick Alley, cofundador de Global Witness.

Para más información:
PREGUNTAS Y RESPUESTAS - Crímenes contra la humanidad en Camboya desde julio de 2002 hasta la actualidad (FR)

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