El nuevo Parlamento debe dar prioridad a la abolición o a la enmienda de las leyes represivas

29/01/2016
Comunicado
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El nuevo Parlamento de Birmania/Myanmar debe dar prioridad de forma urgente a la abolición o a la enmienda de numerosas leyes nacionales contrarias a las normas internacionales de derechos humanos, han declarado hoy la FIDH y su organización miembro, ALTSEAN-Birmania.

"El nuevo Parlamento debe comenzar un proceso para abolir o modificar su obsoleto arsenal legislativo, que ha venido usando durante demasiado tiempo para reprimir a la población de Birmania/Myanmar. Mantener estas leyes represivas sería una traición inexcusable al mandato por el cambio que ha realizado el electorado de Birmania/Myanmar en los recientes comicios."

Karim Lahidji, presidente de la FIDH

Los diputados y diputadas electos en el proceso del 8 de noviembre y los legisladores nombrados por el ejército tienen programado reunirse en Naypyidaw el 1 de febrero, para celebrar la primera sesión ordinaria del Parlamento dominado por la Liga Nacional para la Democracia (NLD).

El presidente saliente, controlado por el Partido de la Solidaridad y el Desarrollo de la Unión (USDP) y los diputados nombrados por el ejército se han negado a modificar o abolir muchas leyes represivas que contradicen las normas internacionales de derechos humanos. Doce de las dieciséis leyes identificadas por las Naciones Unidas como contrarias a las normas internacionales sobre derechos humanos aún siguen vigentes. [1]

Además, varias leyes aprobadas por el Parlamento durante los últimos cinco años contienen disposiciones contrarias las normas internacionales de derechos humanos en lo relativo al derecho a la libertad de opinión y expresión y al derecho a la libertad de reunión pacífica. Entre estas leyes cabe citar la Ley sobre reunión y manifestación pacífica de 2011, la Ley de Telecomunicaciones de 2013, la Ley de Imprenta y Publicaciones de 2014 y la Ley de Prensa de 2014.

Las cuatro leyes denominadas "Leyes de protección de la raza y la religión", aprobadas por el Parlamento entre abril y agosto de 2015, son contrarias a las normas internacionales de derechos humanos en materia de libertad de religión o de creencias, no discriminación y derechos de las mujeres.

Otras leyes nuevas, como la Ley de Inversión Extranjera, la Ley sobre tierras agrícolas y la Ley de gestión de terrenos vacíos, baldíos y vírgenes –todas ellas aprobadas en 2012– anteponen a los intereses económicos a la protección de derechos económicos, sociales y culturales.

"La elección de varios activistas prodemocráticos y de antiguos presos políticos como nuevos diputados es una señal prometedora de que el Parlamento situará los derechos humanos en el eje de su labor. Birmania/Myanmar no se puede permitir tener otro Parlamento que ignore los derechos humanos y perpetúe la discriminación y la impunidad."

Debbie Stothard, coordinadora de ALTSEAN-Birmania y secretaria general de la FIDH
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