12 de marzo de 2026
Asunto: Prioridades en materia de derechos humanos en Bangladesh
Estimado Sr. Primer Ministro Tarique Rahman:
Le escribimos tras su reciente victoria electoral. Tal como usted mismo ha reconocido, este momento constituye una oportunidad para iniciar una nueva etapa en la historia del país. Durante los próximos años, sus actos tendrán profundas repercusiones en los derechos de la población de Bangladesh.
Le escribimos en nombre de nueve organizaciones de derechos humanos para llamar su atención sobre algunos de los retos urgentes en esta materia a los que se enfrenta Bangladesh. Acogemos con satisfacción sus compromisos, así como las medidas adoptadas por el anterior gobierno provisional, que podrían mejorar la protección de los derechos humanos si se aplican de manera efectiva. Por ejemplo, el compromiso de investigar, enjuiciar y prevenir las desapariciones forzadas es un paso fundamental, aunque hay al menos 287 familias de personas desaparecidas que continúan esperando respuestas. Las diversas comisiones creadas por el Gobierno provisional han formulado valiosas recomendaciones que contribuirían a cumplir su promesa de fortalecer las instituciones.
Una Comisión Nacional de Derechos Humanos sólida e independiente es esencial para investigar los casos y prevenir futuros abusos. Si bien se ha puesto fin a muchas de las violaciones de los derechos humanos que se produjeron bajo el gobierno de Hasina, existen, otras, como las detenciones arbitrarias generalizadas, que han persistido con el Gobierno provisional. A pesar de que la libertad de expresión ha experimentado cierta mejoría, ha seguido estando en peligro debido a las detenciones y los ataques contra periodistas y medios de comunicación. El repunte de la violencia colectiva ha puesto a prueba el estado de derecho, con un riesgo especialmente alto para las comunidades minoritarias. Es necesario proteger los derechos de las mujeres y las niñas en un entorno en el que los grupos religiosos pretenden restringir su libertad. Las fuerzas de seguridad han continuado cometiendo violaciones, como agresiones o torturas en las colinas de Chittagong. Sigue siendo motivo de preocupación la suerte de las personas refugiadas rohinyás, que viven hacinadas en los asentamientos de Cox’s Bazaar y Bhasan Char, sin acceso adecuado a medios de subsistencia ni a la educación, en un contexto de reducción de la ayuda humanitaria.
Reconocemos que asume su cargo en un momento de grandes desafíos, con importantes presiones estratégicas, comerciales y económicas. Por otra parte, la situación internacional también es especialmente difícil para los derechos humanos. Se amenaza el respeto por el Estado de derecho internacional, existen numerosas dificultades económicas y los derechos de millones de personas se ven amenazados por el cambio climático. Aunque es necesario que todos los gobiernos se centren en atender a los asuntos internos, el actual es también un momento para que Bangladesh desempeñe su papel en la promoción de los derechos humanos, no solo en su propio territorio, sino también en el extranjero.
Le instamos a que aproveche su mandato para dejar un legado de cambio positivo, entre otras cosas, apoyando la reforma sistemática y la rendición de cuentas. Queremos llamar su atención más concretamente a las siguientes cuestiones y ofrecerle algunas recomendaciones. Con el fin de facilitar la consulta, presentamos al final de este texto una lista con algunas de las leyes y ordenanzas que necesitan con más urgencia modificarse o derogarse para proteger las normas de derechos humanos, así como las disposiciones principales emitidas por el gobierno interino que refuerzan los derechos y deberían ser aprobadas por el Parlamento.
Reconocemos que esta lista de recomendaciones puede parecer extensa. Sin embargo, se trata de medidas importantes que son necesarias para proteger los derechos de todas las personas en Bangladesh.
Esperamos colaborar estrechamente con su gobierno para apoyar estos esfuerzos.