Nicaragua: El Secretario General de Naciones Unidas y la OEA deben condenar con mayor firmeza la represión estatal

16/07/2018
Comunicado
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París, 16 de julio de 2018 - Ante la escalada de la violencia en Nicaragua, la FIDH solicita al Secretario General de las Naciones Unidas pronunciarse con firmeza frente a la represión de las manifestaciones por el gobierno nicaragüense, e insta a los Estados miembros de la OEA a adoptar una resolución que condene la represión estatal contra la población civil.

En Nicaragua, en el marco de los operativos conjuntos de la policía, antimotines, grupos parapoliciales y paramilitares, conocidos como « operación limpieza » para remover los tranques en las carreteras del país, desde el 8 de julio, al menos 40 personas han sido asesinadas. Entre los fallecidos se encuentran dos estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), víctimas de disparos en la cabeza durante el asedio a la parroquia de la Divina Misericordia.

«La comunidad internacional tiene que tomar medidas contundentes para detener este baño de sangre en Nicaragua. Durante su visita a Costa Rica el día de hoy, el Secretario General de Naciones Unidas debe reconocer públicamente el papel que ha tenido el gobierno nicaragüense en las graves violaciones de derechos humanos cometidas desde el 18 de abril y exigir el cese inmediato de la represión»

, afirmó Francisco Soto, Vicepresidente de la FIDH.

Los operativos conjuntos de los últimos días han marcado el recrudecimiento de la violencia, hundiendo cada vez más a Nicaragua en una grave crisis política, social y de derechos humanos. Entre el 18 de abril y el 13 de julio de 2018, en menos de tres meses, al menos 272 personas han sido asesinadas, y más de 2.000 han sido heridas. Continúan las detenciones arbitrarias, los secuestros de civiles por los grupos paramilitares y las desapariciones forzadas.

«Es inadmisible que por un lado, el gobierno de Nicaragua finja acceder al diálogo, mientras en realidad continúa masacrando a su pueblo. Es urgente que los Estados miembros de la OEA adopten una resolución que condene la represión desatada por el gobierno nicaragüense contra la población civil»,

expresó Gloria Cano, Vicepresidenta de la FIDH.

El 13 de julio, la OEA se reunió en Sesión Extraordinaria para examinar la situación en Nicaragua y siete países presentaron un proyecto de resolución, que aún no ha sido adoptado. Este proyecto, si bien apoya el reinicio del diálogo y condena las graves violaciones de derechos humanos cometidas, no hace referencia expresa al papel del gobierno en la represión.

«Es responsabilidad de la comunidad internacional abogar por el cese de la masacre del pueblo de Nicaragua y promover el desarme de las fuerzas paramilitares»,

enfatizó Elsie Monge, Vicepresidenta de la FIDH.

La FIDH insta al gobierno nicaragüense a tomar las medidas apropiadas para desmantelar los grupos parapoliciales y paramilitares y reitera su exigencia de que éste ponga fin inmediato a la represión. Tras las agresiones a los obispos en Diriamba, el atentado contra el obispo Abelardo Mata y el ataque contra el Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) Félix Maradiaga, la FIDH también exige al gobierno nicaragüense asegurar que los miembros de la Iglesia católica que fungen como mediadores en el Diálogo Nacional y las personas defensoras de derechos humanos puedan ejercer su labor sin exponerse a represalias.

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