9 de enero de 2026. Además de socavar la lucha contra el cambio climático y la defensa del medio ambiente, esta decisión pone en peligro programas fundamentales en favor de la igualdad de género, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la lucha contra la violencia de género y el apoyo a la sociedad civil. La privación repentina de fondos esenciales reduce drásticamente la capacidad de actuación de las agencias multilaterales, precisamente en un momento en que se está produciendo una aceleración del retroceso en materia de derechos y los movimientos feministas se enfrentan a presiones y amenazas sin precedentes.
La retirada de Estados Unidos de estas 66 organizaciones internacionales se suma a las medidas restrictivas de movilidad que afectan de lleno a las feministas y a las organizaciones de la sociedad civil de muchos países, especialmente del África francófona. Este tipo de medida les afecta directamente y les priva de oportunidades de incidencia fundamentales para promover el avance de su causa, al impedirles de facto el acceso a numerosas instancias de las Naciones Unidas con sede en Nueva York.
Los países del África francófona y sus movimientos feministas, muy afectados por las decisiones de Estados Unidos
Estas medidas adoptan diferentes formas, entre otras, la restricción que se aplicará a partir del 1 de enero de 2026 en la expedición de visados a las personas nacionales de 39 países (y a quienes presenten documentos de viaje expedidos o visados por la Autoridad Palestina), así como la puesta en marcha de un programa de fianza de visado ("Visa Bond Program"). Las personas ciudadanas de los países que figuran en esta lista, en su mayoría africanos, deben pagar una fianza de hasta 15 000 dólares para obtener un visado temporal (turismo y negocios). Esta política hace que los espacios de negociación, formación, incidencia y solidaridad resulten prácticamente inaccesibles para la inmensa mayoría de las personas activistas y organizaciones de la sociedad civil. Las organizaciones que forman parte de la Alliance féministe francophone (AFF) denuncian estas medidas discriminatorias y racistas, implementadas por la administración Trump.
La AFF hace un llamamiento a los Estados miembros de las Naciones Unidas para que rechacen cualquier deriva que contribuya a debilitar los derechos de las mujeres y de las personas LGBTQIA+. Ante los intentos de cuestionar estos derechos y los mecanismos internacionales encargados de su protección, su obligación es movilizarse y defenderlos con determinación, con el fin de preservar los principios fundamentales del sistema multilateral.
La Alliance féministe francophone (AFF) es una iniciativa liderada por Equipop, la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y el Fonds pour les Femmes en Méditerranée (FFMed) que contribuye a reforzar la participación de las feministas francófonas en los espacios multilaterales, desde la Unión Europea hasta las Naciones Unidas, pasando por la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.