18 de mayo de 2026. Esta acción hace parte de un patrón sistemático de represalias que se activa cada vez que El Faro publica investigaciones que incomodan al poder: los pactos del Ejecutivo salvadoreño con estructuras criminales, la corrupción gubernamental y los abusos cometidos bajo el régimen de excepción documentados por el Grupo Internacional de Expertas y Expertos (GIPES). El espionaje con Pegasus, las campañas de desprestigio, el exilio forzado de su redacción y, ahora, el ataque a los bienes personales de sus socios constituyen una estrategia deliberada de disciplinamiento contra la prensa independiente.
Denunciamos la instrumentalización del aparato fiscal y judicial salvadoreño como herramienta de censura y respaldamos las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en favor del personal de El Faro. Exigimos al Estado salvadoreño que cumpla con ellas y que cese de manera inmediata el acoso, restituya los bienes congelados y respete la libertad de prensa y de expresión consagradas en los instrumentos internacionales de derechos humanos.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional, a la sociedad civil y a la población en general a apoyar el periodismo independiente, un pilar esencial de toda sociedad democrática. Alzamos nuestras voces en defensa de El Faro y de la democracia en El Salvador.