Carta Abierta a Nestor Kirschner, presidente de la República de Argentina

Su excelencia,

El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, programa conjunto de la Federación
Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), expresa su preocupación
respecto a la situación de los líderes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y en particular respecto de la
ausencia de sanciones contra los responsables de malos tratos de los que fue objeto el Sr. Juan Eduardo Riquel. El
Observatorio ha recibido informaciones, el 10 de agosto, del Comité de Acción Jurídica (CAJ), sobre el secuestro y malos
tratos sufridos por el Sr. Juan Eduardo Riquel, secretario gremial de la ATE, de la localidad de Castelli, provincia de Chaco,
por parte del personal de la comisaría de esta localidad, el 4 de julio de 2004.De acuerdo con las informaciones, un grupo de
policías ingresó en el Club Sarmiento de Castelli donde tenía lugar una fiesta popular y comenzó a golpear a unos miembros
de la comunidad Toba que se encontraban en el lugar. Ante esta situación, el Sr. Riquel intervino solicitando a los policías
que dejaran de golpear a los detenidos. Luego de la medianoche, el mismo grupo de policías volvió al Club, increpando
directamente al Sr. Riquel por haber intercedido ante los hechos antes descritos. Lo esposaron y lo llevaron a la comisaría
golpeándolo. Después de más de una hora de malos tratos y actos de violencia, el Sr. Riquel manifestó espasmos
respiratorios y dificultades para respirar. Los policías decidieron entonces llevarlo al Sanatorio Norte de esa localidad,
alegando que se trataba de un detenido que se había enfrentado con ellos y que había resistido a la autoridad. Los médicos,
tras escuchar la versión del Sr. Riquel se negaron a entregarlo de nuevo a la policía. Tras su recuperación, el Sr. Riquel pudo
regresar a su domicilio. Según las informaciones, la Asociación de Trabajadores del Estado denunció inmediatamente el
caso y apoyó, junto con la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), al Sr. Riquel para que presentara une denuncia a la
Fiscalía de Investigaciones. Sin embargo, los autores de estos malos tratos siguen libres.

Además, con posterioridad a la denuncia del Sr. Riquel, la policía de la provincia anunció que habían iniciado un proceso en
contra del Sr. Riquel acusándole de "Atentado y Resistencia a la Autoridad". El Sr. Riquel fue también amenazado por
policías entre los que se encuentra el Cabo Juan Carlos Samaniego, por haber denunciado el caso.

El Observatorio condena los hechos de malos tratos y de actos de violencia sobre la persona del Sr. Juan Eduardo Riquel y
comparte la seria preocupación de las diferentes organizaciones argentinas de derechos humanos, acerca de la seguridad e
integridad física y psicológica de los líderes de la Asociación de Trabajadores del Estado. En efecto, miembros de esta
asociación han sido víctimas de persecución en los últimos años y en varias provincias, continúan siendo víctimas de
judicialización.

El Observatorio recuerda que la República de Argentina, de acuerdo con la Declaración sobre los defensores de los Derechos
Humanos, adoptada por la Asamblea general de la ONU el 9 de diciembre de 1998, tiene el deber de proteger el Derecho de
toda persona " individual o colectivo, promover la protección y el respeto de los derechos humanos, de las libertades
fundamentales, tanto en el plano nacional como internacional y a esforzarse por ellos " (Art.1) ), y de garantizar "la
protección de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia o represalia, discriminación, negativa de hecho
o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente
Declaración " (Art.12.2). Tales obligaciones del Estado se encuentran igualmente proclamadas por la resolución sobre
Defensores de Derechos Humanos en las Américas [AG/RES. 1671 (XXIX-O/99)], adoptada por la Organización de los
Estados Americanos el 7 de junio de 1999.

En vista de la gravedad de la situación, el Observatorio solicita urgentemente, Señor Presidente, que toma las medidas
políticas, administrativas y judiciales para garantizar la seguridad y la integridad física y psicológica del Sr. Juan Eduardo
Ríquel y para identificar y procesar a los responsables de los actos aquí denunciados.

Confiando en su apego por los derechos humanos, muy respetuosamente nos suscribimos de usted,

Sidiki KABA, Presidente de la FIDH Eric SOTTAS, Director de la OMCT

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