Las violaciones de los DDHH socavan el proceso democrático mientras Uganda se prepara para votar

05/01/2021
Declaración
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(Nairobi, Kampala) – A medida que se acercan las elecciones en Uganda aumentan las violaciones de los derechos humanos de las personas representantes de la sociedad civil y la oposición política, lo que genera un entorno que no es propicio para la celebración de elecciones creíbles. La FIDH y su organización miembro en Uganda, la Fundación para la Iniciativa de los Derechos Humanos (FHRI), condenan la reducción del espacio democrático en el marco de la campaña electoral y alertan sobre el riesgo de episodios de violencia durante y después de las elecciones.

A pesar de que las elecciones presidenciales y parlamentarias de Uganda están previstas para el 14 de enero de 2021, las restricciones en el espacio democrático se han multiplicado desde el inicio de la campaña electoral en noviembre de 2020, con el pretexto de las medidas adoptadas por las autoridades nacionales para reducir la propagación del coronavirus en el país. [1]

La campaña electoral se ha visto empañada por el uso excesivo de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad, que han provocado heridas o incluso la muerte de civiles y han llevado a cabo arrestos y detenciones arbitrarias que ponen en tela de juicio la celebración de unas elecciones creíbles y pacíficas.
Livingstone Sewanyana, director ejecutivo de la FHRI, declaró que “la oposición política es objeto de frecuentes ataques y el régimen gobernante manipula la crisis sanitaria de la COVID-19 en beneficio propio para silenciar cualquier voz disidente durante las elecciones presidenciales”.

Desde el comienzo de la campaña se han producido varios episodios de acoso contra personas defensoras de los derechos humanos, periodistas y miembros de la oposición política, lo que ha socavado toda apariencia de imparcialidad entre las candidaturas y ha otorgado una ventaja significativa al candidato del partido en el poder, el presidente en ejercicio Yoweri Museveni.

Se ha atacado especialmente a Robert Kyagulanyi, alias Bobi Wine, cantante y candidato de la oposición, y a su partido, la Plataforma de Unidad Nacional (NUP). El 19 de noviembre de 2020, la policía ugandesa asesinó, causó lesiones y arrestó arbitrariamente a varias de las personas que lo apoyaban mientras se manifestaban en Kampala y sus alrededores contra el arresto y la detención de su líder. [2] El 26 de diciembre de 2020, la Comisión Electoral suspendió las actividades de campaña en varios distritos del país, entre ellos en los bastiones de la oposición, clasificados como zonas con una alta incidencia de COVID-19. Al día siguiente, dos periodistas locales sufrieron heridas causadas por gas lacrimógeno y las fuerzas de seguridad arrollaron y mataron al guardaespaldas de Bobi Wine, Francis Senteza, durante la represión contra su campaña en Kangala, en el centro del país, un distrito sometido a medidas de limitación de la movilidad. Bobi Wine fue arrestado de nuevo por la policía y el ejército y fue trasladado en avión a su domicilio. Varias personas de su equipo fueron arrestadas ese mismo día, presuntamente sometidas a torturas y continúan detenidas.

Las autoridades han adoptado asimismo otras medidas contra los miembros de la oposición política y las personas defensoras de los derechos humanos. Nicholas Opiyo, abogado experto en derechos humanos, fue arrestado el 22 de diciembre junto con otros abogados y abogadas y fue puesto en libertad bajo fianza el 30 de diciembre de 2020, aunque todavía se enfrenta a cargos de blanqueo de dinero en relación con una suma de dinero obtenida por su organización, Chapter Four Uganda.

“La subversión de la democracia que se está produciendo en Uganda antes de las elecciones confirma una lamentable tendencia autoritaria que se ha extendido por la región y el continente en general, desde 2020”, declaró Alice Mogwe, directora de DITSHWANELO – El Centro de Derechos Humanos de Botswana y presidenta de la FIDH.

Nuestras organizaciones instan a las autoridades de Uganda a que pongan fin al acoso violento contra las personas defensoras de los derechos humanos y activistas políticas, investiguen los casos de violaciones y enjuicien a sus presuntos autores, y se abstengan de cometer actos de violencia antes, durante y después de las elecciones.

La violencia y otras violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales han sido condenadas por la comunidad internacional, incluida la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos), personas expertas en derechos humanos de las Naciones Unidas, la Red de Defensores de los Derechos Humanos del África Meridional, la Red de Defensores de los Derechos Humanos Panafricana y la Sociedad Jurídica de África Oriental (EALS).

Contexto
Yoweri Museveni ha ocupado el poder desde 1986 como presidente de la República de Uganda. Tras modificar la Constitución del país en dos ocasiones, lo que le permitió presentarse a la reelección, es uno de los candidatos de las elecciones presidenciales previstas para el 14 de enero de 2021.
Notas al pie

[1] Véase (en inglés) https://www.fidh.org/en/region/Africa/covid-19-and-elections-in-sub-saharan-africa-what-risks-for-democracy
[2] Bobi Wine fue acusado de incumplir las medidas de limitación de aforo en reuniones públicas. Véase (en inglés): https://www.monitor.co.ug/uganda/news/national/police-start-probe-into-bobi-wine-protest-killings-3214888

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