París, 30 de octubre de 2025. La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) condena enérgicamente la alarmante escalada de violencia ejercida por el Estado, censura y represión que ha caracterizado las elecciones generales de Tanzania del 29 de octubre de 2025. Mientras millones de personas acudían a las urnas en Tanzania, las figuras de la oposición se encontraban en prisión o se les había prohibido presentarse, lo que dio lugar a unas elecciones que los equipos de observación han descrito como un ejercicio planificado para garantizar la prolongación del mandato de la presidenta Samia Suluhu Hassan.
A lo largo de la jornada del miércoles, estallaron protestas en Dar es Salaam y otras ciudades principales, como Dodoma, Arusha, Mbeya, que llegaron incluso a ciudades fronterizas como Tunduma. Durante las manifestaciones, se incendiaron autobuses y comisarías, las personas corearon "queremos recuperar nuestro país" y pidieron una verdadera reforma electoral. La policía respondió con gases lacrimógenos, despliegue militar, toques de queda y fuego real, y varios informes sugieren que el número de víctimas mortales podría elevarse a 30 personas. El miércoles por la noche, las autoridades tanzanas habían impuesto un toque de queda estricto en Dar es Salaam y cerraron escuelas, universidades y oficinas públicas en todo el país. Los controles de carretera, bajo la vigilancia de la policía y el ejército, impidieron que se realizasen la mayor parte de desplazamientos, salvo los de los servicios de emergencia.
Al mismo tiempo, las autoridades impusieron un bloqueo total de internet y las comunicaciones, lo que impidió a los ciudadanos y ciudadanas tanzanas tener acceso a información independiente o denunciar los abusos, silenció a las víctimas y protegió del escrutinio público a quienes perpetraron estos abusos. Los medios de comunicación locales y los/as periodistas extranjeros/as fueron objeto de intimidación, amenazas y censura, lo que exacerbó el clima de miedo. Los grupos de derechos humanos, entre otros la FIDH documentaron un aumento de los secuestros, detenciones y torturas dirigidos contra figuras de la oposición y periodistas en las semanas previas a las elecciones.
Alice Mogwe, presidenta de la FIDH déclaró : "El bloqueo, los toques de queda y la represión violenta han ensombrecido el proceso electoral y las libertades fundamentales en Tanzania. Sin embargo, la energía cívica y las demandas públicas de cambio continúan siendo fuertes. La Unión Africana y la Comunidad del África Oriental tienen la clara responsabilidad de rechazar públicamente cualquier decisión que no cumpla con las normas básicas de democracia y derechos humanos, así como de presionar urgentemente a las autoridades tanzanas para que restablezcan el espacio cívico, garanticen un verdadero pluralismo y permitan que se lleve a cabo una investigación independiente sobre los abusos cometidos el día de las elecciones".
No se trata de acontecimientos aislados ni repentinos. En los últimos meses, en Tanzania se ha reducido a un ritmo alarmante el espacio cívico. Las autoridades han aumentado la represión de las protestas públicas y han impuesto prohibiciones generales a las reuniones de la oposición, mientras que los medios de comunicación y los/as periodistas son objeto de intimidación y censura cada vez con más frecuencia. Destacadas figuras de la oposición, entre quienes se encuentra Tundu Lissu han sido detenidas por motivos políticos y se las ha atacado o excluido por completo de la actividad política. Las plataformas independientes en línea, entre otras aquellas que documentan los abusos, se han bloqueado o suspendido, lo que alimenta el temor de que se esté suprimiendo sistemáticamente toda información en el período electoral y preelectoral. Los/as observadores/as internacionales y los grupos de derechos humanos llevan meses alertando sobre el aumento de los riesgos para la participación política justa y el estado de derecho.
Recomendaciones
Al Gobierno de Tanzania
- Restablecer el pleno acceso a internet y a las plataformas de comunicación y retirar de inmediato el bloqueo a los mismos para permitir el libre flujo de información y las noticias independientes.
– Establecer una investigación independiente sobre todas las denuncias de violencia, muertes y abusos que se han producido durante las elecciones y después de ellas, así como exigir total rendición de cuentas de los agentes del orden implicados.
– Poner fin al uso indiscriminado de la fuerza por parte de la policía y el ejército contra las personas que se manifiestan pacíficamente y garantizar los derechos constitucionales de reunión y expresión.
– Liberar a las figuras líderes y activistas de la oposición detenidas y poner fin al acoso judicial y al uso de cargos de traición para silenciar la disidencia.
– Garantizar el acceso de los equipos de observación electoral internacionales y nacionales a todas las fases del proceso electoral y a las investigaciones posteriores a las elecciones.
– Garantizar la libertad de los medios de comunicación, proteger a los/as periodistas y abolir la censura arbitraria y la intimidación.
– Reformar las leyes y los procedimientos electorales para restablecer el pluralismo y garantizar que las futuras elecciones reflejen la voluntad del pueblo tanzano.
A la Unión Africana (UA), la Comunidad del África Oriental (CAO), la Comunidad de Desarrollo del África Meridional (SADC) y los socios internacionales
– Rechazar formalmente que se reconozcan o legitimen los resultados de unas elecciones que no cumplen las normas democráticas mínimas y se caracterizan por la exclusión, la intimidación y la violencia.
– Exigir a las autoridades tanzanas que restablezcan inmediatamente el pleno acceso a internet y a las plataformas de comunicación y supervisar el cumplimiento de esta medida.
– Exigir que se lleve a cabo una investigación independiente, idealmente bajo los auspicios de la UA, para esclarecer todas las denuncias de violencia, muertes y abusos que se han producido durante las elecciones y después de ellas, así como garantizar la rendición de cuentas de los miembros de las fuerzas del orden y agentes del gobierno responsables de estos hechos.
– Utilizar todos los canales diplomáticos disponibles, como el Consejo de Paz y Seguridad de la UA y las reuniones ministeriales de la CAO, para presionar a Tanzania con el fin de que garantice los derechos constitucionales de reunión, la libertad de los medios de comunicación y la protección de las personas defensoras de los derechos humanos.
– Apoyar de forma pública y visible a la ciudadanía, las organizaciones de la sociedad civil y las figuras líderes de la oposición de Tanzania contra cualquier acto de violencia, represión o detención arbitraria, y ofrecer apoyo urgente en materia de protección a las personas defensoras de los derechos humanos en situación de riesgo.