Genocidio en Burundi: una hipótesis que no debe convertirse en realidad

15/11/2016
Petición
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Mi país atraviesa una sangrienta crisis. El genocidio es inminente. Todo empezó tras la decisión del presidente Pierre Nkurunziza de presentarse a un tercer mandato. El 16 de abril de 2015, miles de compatriotas salieron a las calles para protestar pacíficamente contra esta decisión anticonstitucional. Las fuerzas de seguridad actuaron con una fuerza excesiva, dispararon a la multitud y mataron a cinco civiles...

Desde ese día vivimos con miedo. La violencia es nuestra vida diaria, en gran parte orquestada por las fuerzas de seguridad por orden de las autoridades gubernamentales. El balance es terrible: más de 1 000 personas asesinadas, 5 000 detenidas, 800 desaparecidas, cientos de ellas torturadas, varios cientos de mujeres víctimas de violencia sexual y miles de ellas arrestadas. Más de 300 000 personas ya han abandonado el país.

Desde abril de 2015, mi organización, con el apoyo de la FIDH, ha documentado minuciosamente los graves abusos cometidos en Burundi. Hemos alertado a la comunidad internacional sobre el riesgo de que se produzcan crímenes en masa y actos de genocidio. Pese a nuestros llamamientos, el presidente Nkurunziza continúa haciendo que impere el caos. Cada día, sus fuerzas torturan, asesinan, violan y detienen con total impunidad.

En la actualidad mi país se encuentra al borde del precipicio. Si el presidente Nkurunziza no pone fin a su política de terror, miles de personas morirán en los próximos meses... Esta perspectiva hace que se me hiele la sangre y me niego a creer en tal fatalidad. Mi país está aún a tiempo de evitar una tragedia como la ocurrida en Camboya, Rwanda, la antigua Yugoslavia o Siria. Quiero creer que todavía queda esperanza de poner fin a esta escalada de violencia. Debe impedirse a toda costa el genocidio que amenaza a mi país. Unidos, actuemos antes de que se cometa lo irreparable. Ustedes son nuestra esperanza...

La ONU debe desplegar una operación de mantenimiento de la paz que ponga fin a los delitos que se están cometiendo y evite que se perpetre un genocidio en Burundi. Esta operación de mantenimiento de la paz debe estar compuesta por una cantidad suficiente de cascos azules para que protejan a la población y devuelvan la seguridad al país.

¿Está usted dispuesto a apoyarme para salvar miles de vidas en Burundi? Únicamente una movilización masiva forzará a la ONU a actuar. Firma y comparta esta petición para exigir a la ONU que actúe antes de que sea demasiado tarde. Mi organización y la FIDH presentarán y harán valer su firma ante la ONU.

Anschaire NIKOYAGIZE

Presidenta de la Liga Burundesa de Derechos Humanos (ITEKA, organización miembro de la FIDH)

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