París, 4 de junio de 2026. En los pasillos de la FIDH, su póster continúa colgado en la pared, en homenaje al compromiso de una artista que nunca escatimó esfuerzos y siempre alzó la voz por las mujeres iraníes, por todo el pueblo iraní.
Más allá del éxito internacional y sin precedentes de su novela gráfica Persépolis, Marjane Satrapi ha logrado narrar, desde la perspectiva de una niña, la transformación de toda la sociedad iraní durante la dictadura del Sha, seguida de en una revolución que suscitó grandes esperanzas rápidamente traicionadas y, por último, la violencia de un régimen teocrático que se impuso brutalmente. La obra de Marjane Satrapi es a la vez una saga familiar, una saga política, introspectiva y personal, un grito contra la opresión. Como un eco de esa juventud iraní que se levanta contra el totalitarismo, narra la historia de una adolescente enamorada de la libertad y nos cuenta sus estrategias para continuar viviendo.
Marjane Satrapi estaba muy comprometida personalmente con la FIDH, de la que era madrina desde 2001. Además de las obras que realizó y dibujó para la federación, en particular un cartel con motivo del 60.º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, también ejerció de intérprete de persa en diversos actos públicos.
La FIDH se une a sus seres queridos, así como a todas aquellas personas que están afligidas por su fallecimiento y quiere asegurarles que no olvidaremos su lucha por la libertad del pueblo iraní.
