París, 9 de mayo de 2026. El 7 de abril de 2026, cuatro años después de que la FIDH, Truth Hounds y la Ligue des droits de l’Homme (LDH) alertaran a las autoridades de su presencia en territorio francés, Yevhen Brazhnikov, ciudadano ucraniano y separatista prorruso, fue detenido por el equipo de investigación de l’Office central de lutte contre les crimes contre l’humanité et les crimes de haine (OCLCH). Desde entonces, se le ha impuesto prisión preventiva y se le ha imputado por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y complicidad en dichos crímenes, en relación con presuntos actos de tortura y malos tratos cometidos contra detenidos ucranianos.
Yevhen Brazhnikov es sospechoso de varios delitos cometidos durante su detención en Izolyatsia, una prisión controlada desde 2014 por miembros de la autoproclamada República de Donetsk (RPD). El acusado permaneció encarcelado allí entre abril de 2017 y diciembre de 2019. Durante ese periodo, Brazhnikov habría disfrutado de un estatus privilegiado dentro de la prisión, tras haber sido reclutado por miembros de la administración. La investigación judicial permitirá aclarar el papel exacto que desempeñó y su responsabilidad.
"Este importante avance ha sido posible en parte gracias a la información aportada por Truth Hounds, que ha contribuido a sentar las bases del expediente", declaró Zera Kozlyieva, directora jurídica de Truth Hounds. "El recurso a la jurisdicción universal demuestra el papel fundamental que los Estados pueden desempeñar en la lucha contra la impunidad de los crímenes internacionales y lanza un mensaje claro: las fronteras no lograrán proteger a las personas autoras de estos crímenes frente a la acción de la justicia", afirmó Oksana Pokalchuk, codirectora ejecutiva de Truth Hounds.
En diciembre de 2019, Brazhnikov fue liberado de Izolyatsia en el marco de un intercambio de prisioneros entre Ucrania y la RPD. Las demás personas a las que se puso en libertad al mismo tiempo que a Brazhnikov denunciaron inmediatamente sus actos a las autoridades ucranianas, lo que dio lugar a la apertura de una investigación nacional.
En otoño de 2022, Brazhnikov salió de Ucrania para instalarse en Francia, donde solicitó asilo. La FIDH y sus organizaciones miembros, Truth Hounds y la LDH, alertaron formalmente a las autoridades francesas de su presencia, gracias a lo cual se logró la apertura de una investigación preliminar en Francia. Desde ese momento, ambas organizaciones han colaborado en la investigación, identificando a víctimas y testigos.
"Esta detención demuestra que es fundamental que exista una cooperación eficaz entre las organizaciones de la sociedad civil ucraniana y las autoridades judiciales europeas para lograr avances decisivos en la lucha contra la impunidad", declaró Ilya Nuzov, responsable de la oficina de Europa del Este y Asia Central de la FIDH.
Después de varios contactos entre las autoridades francesas y ucranianas, la fiscalía ucraniana ha remitido oficialmente el caso a Francia.
"Esta primera denuncia oficial de Ucrania ante un tercer Estado es una demostración de que las víctimas de crímenes internacionales pueden intentar obtener justicia fuera de su propio territorio cuando las presuntas personas autoras intentan eludir el sistema judicial nacional", afirman Clémence Bectarte y Marc Bailly, letrados de las partes civiles. "De este modo se pone también de manifiesto el papel esencial que desempeña la jurisdicción universal en la lucha contra la impunidad de los crímenes cometidos en Ucrania".