12 de febrero de 2025
Excmo. Sr. João Manuel Gonçalves Lourenço
Presidente de la República de Angola y Presidente de la Unión Africana (UA)
Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno
Addis Abeba
Etiopía
Excmo. Sr. Mahamoud Ali Youssouf
Portavoz de la Comisión de la Unión Africana Addis Abeba
Etiopía
Asunto: Llamamiento urgente a las jefaturas de Estado y de Gobierno de la UA para abordar el retroceso democrático, la reducción del espacio cívico y el deterioro del estado de derecho en África en la 39.ª Cumbre de la UA
La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) se dirige a ustedes respetuosamente para instarle a que actúe con decisión ante la acelerada erosión de las garantías democráticas y el estado de derecho en África. Le escribimos como federación que agrupa a casi 200 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas, alrededor de cuarenta africanas. La 39.ª Cumbre de la Unión Africana se celebra en un momento crítico, poco después de varios procesos electorales cuestionables en todo el continente, en particular en Camerún, Côte d’Ivoire, Guinea-Bissau, Tanzania, Guinea y Uganda.
En todos estos procesos electorales se observaron patrones recurrentes. La ciudadanía africana ha observado un aumento de los comportamientos y prácticas de carácter autoritario destinados a conservar el poder, así como la peligrosa tendencia de los gobiernos en el poder a perseguir cualquier forma de disidencia. Se arresta a las figuras principales de la oposición, se las detiene arbitrariamente y se las acusa de traición con cargos falsos, mientras aumentan los secuestros y las desapariciones forzadas. La oposición política o la disidencia ciudadana organizada públicamente se han convertido en actos de traición. Cada vez en mayor medida, la ciudadanía, periodistas, personas denunciantes y activistas han pasado a ser objeto de represalias similares a las que sufre la oposición política.
Las elecciones, cuyo objeto era reforzar la gobernanza democrática, se han convertido en factores de inestabilidad. El continente ha asistido a una serie de preocupantes tendencias que suponen un retroceso democrático, con resultados controvertidos, protestas violentas y el colapso de las garantías constitucionales. En diversos países, las elecciones controvertidas han degenerado y han dado lugar a disturbios masivos con extensas violaciones de derechos humanos cometidas contra las personas manifestantes. El debilitamiento de las instituciones, el afianzamiento de las élites políticas y la reducción del espacio cívico han erosionado la confianza en las elecciones en toda África.
En la totalidad de procesos electorales de los Estados miembros mencionados, las misiones de observación de la UA –excepto en Tanzania– dieron el visto bueno sin mayor problema a resultados cuanto menos cuestionables, con la aparente voluntad de dar prioridad a la estabilidad de los regímenes en el poder frente a unos resultados electorales verdaderamente democráticos y centrados en la ciudadanía.
La mayoría de estos países siguen enfrentándose a una ira y una frustración crecientes que han provocado el aumento de la resistencia civil contra los excesos del Gobierno, expresada a través de protestas. Estas manifestaciones se han convertido en un mecanismo habitual para manifestar el descontento ante la creciente separación entre el pueblo y la élite política en materia de derechos básicos, reflejada en el aumento del coste de la vida, la incapacidad de los Gobiernos para proporcionar servicios esenciales, la falta de libertades políticas y un ciclo constante de elecciones amañadas y manipuladas.
Una parte significativa de la ciudadanía del continente ha perdido la confianza en las elecciones. Igualmente preocupante es la grave erosión de la confianza en la Unión Africana para garantizar los objetivos de su Acta Constitutiva, en particular "promover los principios y las instituciones democráticas, la participación popular y la buena gobernanza; promover y proteger los derechos humanos y de los pueblos de conformidad con la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y otros instrumentos pertinentes de derechos humanos".
El desmantelamiento gradual del espacio cívico y del estado de derecho plantea la urgente pregunta de cómo puede la Unión Africana evitar que otros Estados miembros caigan en situaciones autoritarias similares.
Esta trayectoria resulta profundamente incompatible con la promesa fundacional de la UA, tal como se recoge en su Acta Constitutiva; por otra parte, una mayor erosión de los principios del estado de derecho, la democracia y los derechos fundamentales podría conducir a que continúe el proceso de desintegración de los valores en los que se basa la UA y hacer peligrar la cohesión misma que es uno de sus propósitos fundamentales.
La Unión Africana tiene la obligación moral de actuar ahora ante las violaciones de los valores del Acta Constitutiva de la UA y otros marcos normativos. Le instamos a asumir su responsabilidad con decisión, como máximo órgano encargado de salvaguardar el Estado de derecho y defender el Acta Constitutiva de la UA, la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y la Carta Africana sobre Elecciones, Democracia y Gobernanza.
1. Exigimos de manera firme y explícita que revise el marco de las misiones de observación de la UA para garantizar que estas apliquen estrictamente los marcos normativos de la institución, como la Carta Africana sobre Democracia, Elecciones y Gobernanza (ACDEG) y la Declaración de Lomé. Además, instamos a que se haga obligatorio que instituciones de derechos humanos formen parte de las misiones de observación de la UA.
2. Instamos a la UA a que se inspire en las prácticas de observación de otros continentes, en particular en lo que respecta al despliegue de una misión de observación a largo plazo antes de las elecciones y misiones a corto plazo en torno a la jornada electoral.
3. Exhortamos a implementar un marco que garantice la imposición de sanciones adecuadas a aquellos Estados miembros que vulneren los marcos normativos de la UA sobre democracia, elecciones y gobernanza, más allá de los cambios inconstitucionales de gobierno, y que garantice la aplicación de las recomendaciones de las misiones de observación de la UA.
4. Recomendamos que la Comisión de la UA mantenga un diálogo directo con los Estados miembros cuyas recientes transiciones electorales no han cumplido el marco normativo y los principios de la UA, con el fin de velar por que garanticen las libertades fundamentales de la ciudadanía y adopten medidas para hacer frente a los excesos del Gobierno que infringen el Estado de derecho y obstaculizan la consolidación democrática.
5. Reafirmamos la necesidad de velar por el firme cumplimiento de los compromisos de la Unión Africana en materia de valores y normas democráticos, paz y seguridad de manera acorde con las aspiraciones de la ciudadanía africana.
6. Instamos a garantizar que la UA aplique medidas concretas para combatir los ataques y represalias contra las personas defensoras de los derechos humanos, activistas prodemocráticos y denunciantes. La UA debe trabajar para volver a abrir el espacio cívico y democrático en el continente, en particular facilitando la participación y la contribución efectivas de la sociedad civil en los procesos de consulta y negociación políticos, así como en los debates políticos nacionales.
Nos ofrecemos para colaborar con todas las instituciones de la Unión Africana y los Estados miembros comprometidos con el avance de la democracia y el Estado de derecho, con el fin de construir un continente donde la ciudadanía prospere, la democracia florezca y los derechos fundamentales se protejan.
Atentamente.