Señor Presidente
La FIDH y su organización miembro kazaja, la Fundación ILI, agradecen la participación de Kazajstán en el Examen Periódico Universal (EPU) y el hecho de que haya aceptado diversas recomendaciones. Sin embargo, continúan existiendo importantes preocupaciones en relación con la posición de Kazajstán sobre algunas cuestiones fundamentales de derechos humanos.
Aunque Kazajstán apoyó las recomendaciones relativas a velar por un entorno favorable para la sociedad civil, continúa la represión, la intimidación y la persecución de la sociedad civil y los medios de comunicación libres, así como las campañas de desprestigio contra las personas defensoras de los derechos humanos. En particular, Kazajstán se ha negado a revisar la definición de extremismo y terrorismo en sus textos legislativos nacionales, que se utilizan como fundamento para la persecución por motivos políticos.
Resulta extremamente preocupante la negativa de Kazajstán a abolir el “registro de financiación extranjera” y de abstenerse de considerar la posibilidad de contar con una legislación de tipo “agente extranjero”, como el reciente proyecto de ley sobre organizaciones no gubernamentales. En contraste con el compromiso de Kazajstán de garantizar la protección de las personas defensoras de los derechos humanos, estas leyes estigmatizan y limitan a las personas defensoras y a las ONG, que a menudo dependen de la financiación extranjera para llevar a cabo su labor.
Además, a pesar de haber aceptado las recomendaciones sobre la reforma judicial, Kazajstán no ha abordado la rendición de cuentas por las violaciones graves de los derechos humanos, entre otros, el derecho a la vida, cometidas durante los hechos acaecidos en enero de 2022. Persiste la impunidad, tal como demuestran las escasas investigaciones y la falta de transparencia que rodea los procesos judiciales, celebrados de manera desproporcionada contra manifestantes en lugar de contra el personal gubernamental que participó en los abusos.
La FIDH y la Fundación ILI instan a los Estados miembros de las Naciones Unidas a que soliciten a Kazajstán que aplique efectivamente las recomendaciones que ha aceptado y reconsidere su postura sobre las recomendaciones más importantes anteriormente mencionadas, con el fin de poner fin a la impunidad, abordar las violaciones de los derechos humanos y proteger a la sociedad civil.
Muchas gracias.