La FIDH creó el Observatorio para la protección de los defensores de derechos humanos (OBS) en 1997, junto con la Organización mundial contra la tortura (OMCT). Su objetivo es prevenir o remediar situaciones precisas de represión contra los defensores de derechos humanos. La acción de este programa reside en la convicción de que al fortalecer la cooperación y la solidaridad hacia los defensores y sus organizaciones, se contribuye a romper el aislamiento en el cual se encuentran y a reforzar su protección y seguridad.