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Paris, 14 de octubre de 2003
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH),
de acuerdo con la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de
Bolivia (APDHB) denuncia firmemente la actuación del
gobierno de Bolivia, que propone el uso de la fuerza en tanto
que única respuesta a las movilizaciones sociales que
tienen lugar en este país.
En el marco de una movilización iniciada el 15 de Septiembre,
se iniciaron protestas y cortes de ruta en todo el país
con el objeto de denunciar el proyecto del gobierno de exportar
gas a America del Norte mediante un puerto en Chile, sin verdadero
beneficio para los ciudadanos de Bolivia.
Tales protestas han sido fuertemente reprimidas por las fuerzas
militares y la policía, provocando hasta la fecha 31
muertos y alrededor de 120 heridos. La FIDH condena sin reservas
esta criminalización de la protesta social.
La FIDH condena en particular la actuación del Ejército
en El Alto, que enfrentó este fin de semana a un gran
número de manifestantes con armas pesadas y tanquetas,
provocando la muerte de 20 ciudadanos, entre ellos un niño
de cinco años. Esa represión se suma a la del
21 de septiembre en Warisata que acarreó un saldo de
6 muertos y 20 heridos.
La FIDH recuerda que el uso desproporcionado de la fuerza por
parte del gobierno de Bolivia no constituye un hecho aislado.
A este efecto, la FIDH recuerda la represión de marchas
pacificas ocurridas en enero y febrero de 2003, que implicaron
27 muertos y 83 heridos (ver comunicado de la FIDH del 17/01/2003).
La FIDH recuerda al gobierno de Bolivia su obligación
de respetar y de garantizar el ejercicio de los derechos de
libertad de expresión y de manifestación, proclamados
en particular en el artículo19 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos y en el artículo 18 del
Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
La FIDH urge al gobierno de Bolivia, así como a todos
los responsables de la fuerza pública, a adoptar todas
las medidas oportunas para que en ningún caso se reprima
de manera violenta manifestaciones pacíficas y que en
cualquier otro caso, la violencia empleada por la fuerza pública
sea proporcional a los hechos acontecidos.
En consecuencia, la FIDH llama al gobierno de Bolivia a iniciar
un diálogo serio, tranparente y efectivo con los sectores
sociales movilizados, con el objeto de llegar a soluciones duraderas
a los problemas planteados, recordando la extrema pobreza de
la población de orígen indígena y la discriminación
étnica de la que es objeto. Del mismo modo, la FIDH se
urge a las autoridades de Bolivia a iniciar una investigación
inmediata, exhaustiva e imparcial en torno a los actos abusivos
por parte de la fuerza pública con el fin de identificar
a los responsables, llevarlos a juicio y aplicar las sanciones
penales y/o administrativas previstas por la ley.
Del mismo modo, la FIDH urge a los organismos internacionales
y regionales de defensa y protección de los derechos
humanos a que expresen su preocupación ante el gobierno
de Bolivia por esta situación. En particular, la FIDH
llama al secretariado general de la Organización de Estados
Americanos a recordar al gobierno de Bolivia los compromisos
contraidos con arreglo a la Convención Interamericana
de Derechos Humanos y al Parlamento europeo a pronunciarse sobre
esta cuestión mediante una resolución.
Contacto de Prensa FIDH : Claude KATZ +33 1 43 55 25 18/14
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