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Carta Abierta
Sr. José
María Aznar López
Presidente del Gobierno
Palacio de la Moncloa
París,
Ginebra, 19 de septiembre de 2002
Sr. Presidente,
La Federación
Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y la Organización
Mundial Contra la Tortura (OMCT), en el marco de su programa
conjunto "Observatorio para la Protección de los
Defensores de los Derechos Humanos" le escriben para expresarle
su preocupación sobre el cierre de los locales de dos
organizaciones de defensa de los derechos humanos en el país
vasco.
Según
las informaciones recibidas, el 27 de agosto del 2002, las sedes
de las organizaciones de derechos humanos Torturaren Aurkako
Taldea (Grupo Contra la Tortura) y "Etxerat!" (Organización
de familiares de presos políticos vascos) en Bilbao,
fueron precintadas por la Policía Autónoma Vasca.
La policía intervino en función del auto emitido
por el Juez de la Audiencia nacional Baltasar Garzón
por el que se pedía precintar los locales y suspender
la actividad del partido político Batasuna. Sin embargo
según nos consta, estas organizaciones están debidamente
registradas y se dedican al campo de los derechos de las personas
detenidas y encarceladas. Además, en la puerta de las
oficinas clausuradas aparecían claramente los símbolos
distintivos de ambas organizaciones.
Sr. Presidente,
El Observatorio
reafirma que la lucha contra el terrorismo es necesaria en un
Estado de derecho para garantizar la seguridad y la libertad
de los ciudadanos. Sin embargo, las medidas tomadas por los
Estados deben ser conformes a los derechos humanos y a las libertades
fundamentales. Por ello, nos preocupa el riesgo de asimilar
las personas que defienden pacificamente y legitimamente las
libertades fundamentales a personas vinculadas al terrorismo.
Esta tendencia, resaltada en algunas declaraciones públicas
de autoridades del
Estado, pone en peligro las actividades de las organizaciones
de defensa de los derechos humanos que participan en la garantía
de un Estado democrático.
También
nos preocupa la prohibición, conforme a la misma decisión
de justicia, de "cualquier manifestación, ya sea
convocada corporativamente, personal, pública o privadamente
y que de hecho se refiera a Batasauna" y las consecuencias
que esta puede tener sobre el legítimo derecho de manifestar
pacificamente, garantizado por la constitución española.
El Observatorio
insta a las autoridades españolas a tomar todas las medidas
necesarias para que la lucha anti terrorista no se traduzca
en un recorte de las libertades fundamentales y que la labor
de defensa de los derechos humanos reconocida en los convenios
internacionales y en particular en la Declaración sobre
los Defensores de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea
General de la ONU el 9 de Diciembre de 1998 no se vea afectada
por las decisiones tomadas en este ámbito.
Conforme
al artículo primero de esta Declaración recordamos
el deber del Estado de respetar el derecho de toda persona "
individual o colectivo, a promover la protección y el
respeto de los derechos humanos, de las libertades fundamentales,
tanto en el plano nacional como internacional y a esforzarse
por ellos ".
Por ello,
urgimos al Gobierno a asegurar el restablecimiento de los derechos
de las dos organizaciones y por consecuente su reapertura, dado
que hasta la fecha no han sido objeto de ninguna decisión
judicial. También instamos al Gobierno a proteger, en
toda circunstancia, el derecho constitucional a manifestar pacificamente.
Confiando
en su apego por los derechos humanos, muy atentamente, se suscriben
ante Usted,
Sidiki KABA Presidente de la FIDH
Eric SOTTASDirector de la OMCT
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